Película: Violet y Finch.

Quería dedicar esta entrada a la peli de Netflix, Violet y Finch.

He empezado la peli pensando que era una de las pelis de Netflix que toca el amor entre jóvenes adolescentes que se salen de los modelos típicos. Jóvenes con inquietudes más allá de la fiesta, que empiezan su relación desde la amistad, no desde la atracción física. Poco a poco va surgiendo entre ellos los tres amores de los que siempre escribo, eros, philia, ágape. Con frecuencia son jóvenes que han atravesado una pérdida que ha tambaleado sus vidas y se ayudan mutuamente a salir.

Violet y Finch está en este grupo pero quizá su historia se puede presentar a cualquier edad. Y, sin embargo, la peli contiene un mensaje más profundo. Expresa muy bien que cuando uno ha vivido una experiencia traumática la vida deja de tener el sentido que tiene para los demás. La escala de valores de lo importante y accesorio cambia. De alguna forma irremediablemente e irreversiblemente uno se transforma en otra persona. Esta nueva persona es más callada, más triste y también la ira brota con más facilidad. La vida pierde su brillo. Y, uno deja de disfrutar de lo que antes causaba gusto. Una de las cosas que toca la peli es que la experiencia traumática dota a la persona no solo de la empatía hacia el dolor del otro sino que la incapacidad de aliviar el propio, lleva a intentar aliviar el ajeno, compartiendo lo aprendido. Este acto desinteresado de generosidad al final se transforma en recíproco porque el que ayuda encuentra que al ayudar al otro, encuentra una razón por la que levantarse cada día dando un sentido nuevo a su vida.

Finch con infinita paciencia y buen humor persiste una y otra vez en lograr romper el hielo que rodea el corazón de Violet. Comparte con ella la forma de encontrar belleza en cualquier experiencia, lugar o situación, incluso, en uno mismo, cuando prácticamente es inexistente en el exterior. Resueno profundamente con esta experiencia.

Violet solo puede ver su propio dolor que cada día encoge más su vida, mientras, sus padres y amigos son testigos de su lenta y gradual decadencia con profunda tristeza e impotencia. La peli me ha hecho pensar que si no has pasado por ello, es bien difícil que puedas ayudar a otra persona. Tengo la certeza de que tienes que haber recorrido el viaje antes.

He pensado en la razón por la que empecé a escribir el Blog, dar la mano a otras mujeres que estuvieran en una situación parecida. Y, también he recordado al escribir esta entrada las mujeres que he conocido estos años que también han abierto Blogs y escrito libros, para ayudar y compartir.

La peli y, sobre todo, su desenlace me ha recordado las palabras de Judith Herman, el trauma no se resuelve del todo, cualquier cosa lo reabre. Finch ayuda desinteresadamente a Violet campeando con su propia historia emocional hasta que su historia sale abruptamente, descontroladamente invadiendo la vida de Violet. La visión clara de que su historia personal le va a perseguir siempre y la sensación de que puede arruinarle a la larga la vida a Violet, le animan a tomar una decisión que cada uno interpretará a su manera. Para algunos, valor, para otros, cobardía. Para unos, egoísmo para otros, generosidad.

A mí solo me ha ayudado, aprender a contemplar la vida material desde una perspectiva espiritual.

 


 

Film: Violet and Finch.

I would like to dedicate this post to the Netflix movie, Violet and Finch.

I started to see the movie thinking it was one of the Netflix movies that touch on love among young teens who come out of typical models; young people with concerns beyond parties, who begin their relationship from friendship, not from physical attraction. Gradually the three loves, of which I always write, eros, philia, agape, emerge among them. They are, often, young people who have gone through a loss that has shaken their lives and help each other out.

Violet and Finch is in this group, but maybe their story can be lived at any age. And yet, the movie contains a deeper message. It expresses very well that when one has lived a traumatic experience, life ceases to have the meaning it has for others; the scale of values of the important and accessory changes. Somehow inevitably and irreversibly one transforms into another person. This new person is quieter, sadder and anger also sprouts more easily. Life loses its shine. And, one stops enjoying what used to cause pleasure. One of the things the film communicates is that the traumatic experience endows the person not only with the empathy for the pain of the other but the inability to relieve one’s own, leads to trying to relieve the other’s, sharing what one has learned. This selfless act of generosity eventually becomes reciprocal because the one who helps finds that by helping the other, he/she finds a reason to rise up every day, giving a new meaning to his/her life.

Finch with infinite patience and good humor persists again and again in breaking the ice surrounding Violet’s heart. He shares with her how to find beauty in any experience, place or situation, even in oneself, when it is practically non-existent on the outside. I resonate deeply with this experience.

Violet can only see her own pain which shrinks her life more and more every day, while her parents and friends witness her slow and gradual decline with deep sadness and helplessness. The movie has made me think that if you haven’t been through it, it’s quite difficult for you to help someone else. I’m certain you’ve have had to travel that path too.

I thought about why I started writing the Blog, to help other women who were in a similar situation. And, I also remembered in writing this entry the women I have known over the years who have also opened Blogs and written books, for the same reason.

The film and, above all, its outcome, reminded me of Judith Herman’s words, the trauma is never completely solved; anything reopens it. Finch selflessly helps Violet more or less controlling his own emotional story until his story emerges abruptly, uncontrollably invading Violet’s life. The clear vision that his personal story will always haunt him and the feeling that it can ruin Violet’s life in the long run encourages him to make a decision that each of us will interpret in its own way. For some, expresses courage, for others, cowardice; for some, selfishness for others, generosity.

In my own journey, it has only helped me, learn how to contemplate material life from a spiritual perspective.