Espiritualidad: Yo camino hacia la luz.

Quería dedicar esta entrada a mis reflexiones sobre la luz y la oscuridad.

Para mí, la oscuridad es la ausencia de luz. Y, la luz, amor cuántico en estado puro. Por tanto, la oscuridad es ausencia de amor.

La ausencia de amor, el hambre de amor, de ternura de la humanidad es la causa de tanto horror,  soledad, lágrimas, miedo, pobreza, crueldad…

Da qué pensar, ¿verdad?

Tanto horror que los seres humanos nos provocamos unos a otros.

Dicen los sabios orientales, que la oscuridad – ausencia de amor es resultado de la ignorancia, del desconocimiento, de las leyes espirituales universales. Ignorancia que viola, que mata, que causa miseria, refugiados, arruina el planeta, acumula capital en unos pocos a costa de millones de hambrientos, provoca operaciones sin bandera, crea Estados y fronteras para dominar y exprimir a los administrados, tortura animales, abusa sexualmente de hijos, crucificó a Jesús, quemó a miles de mujeres en la hoguera, causó el holocausto, la bomba atómica, la esclavitud de la raza negra, eleva muros, construye campos de concentración, deja a las mujeres con el 1% de la riqueza mundial…

Ufff! la ignorancia de las leyes universales, la primacía de la mente patriarcal, frente a la emocional, e instintiva está en nuestro quehacer diario, en cada momento.

La energía que se crea del sumatorio de ignorancias tiene vida propia.

La energía se roba, se contamina, se limpia, crece, se comparte, es limpia, es sucia, te da vida, te la quita.

La energía ha de protegerse cada día, es muy valiosa en el camino a la luz. La necesitamos para elevar la vibración.

Para mí, llegar a la luz, es ser luz, es haberse vaciado de la oscuridad, y haberse llenado de luz, de amor cuántico. Estando ahí en ese estadio, la oscuridad del mundo te atraviesa, pero no deja posos de oscuridad en ti. No baja tu vibración.

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Posos de oscuridad... emociones negativas de baja vibración, la ira, el miedo, el odio, la pena, la venganza, la crueldad, la mentira.

La luz es tan fuerte que rebosa, fluye de ti como si fueras una fuente de amor infinito, y llenas los corazones de posos de luz, sembrando semillas blancas de esperanza.

Ese es mi destino vital. Viajo hacia allí.

Oscuridad + oscuridad, enfrentarse con la espada, trae más oscuridad:

En este momento del camino, ocurre, que cuando salgo al mundo exterior, y mi energía se ve afectada por la oscuridad de otras personas, con frecuencia encuentro, que la ira crece en mi interior, como una tormenta, rayos, truenos, mi corazón palpita a toda castaña. Sé que si respondo desde el ego -personalidad, desde mi propia oscuridad, mi vibración cae en mi picado, incluso durante días. Me cuesta meditar porque la oscuridad ha dejado posos en mi interior, mi cuerpo está contaminado, dolorido, estresado, mi mente deja de ser un remanso de silencio, y los recuerdos del intercambio energético invaden mi mente. Después, cuando la ira me abandona, sobre todo, cuando he respondido desde ella, me siento triste por la oscuridad del corazón humano. Y, por otro lado, siento gratitud, sé que son pruebas del Universo, que me ayudan a vaciarme de ira, de miedo, de tristeza, de los posos de oscuridad.

Oscuridad enorme + luz tenue  = oscuridad:

Vivir años con una persona anclada en las vibraciones negativas, que actúa desde el ego, que se ha desconectado de la voz de su alma, arruina tu luz. La crueldad del mundo, emana de esa desconexión con la sabiduría del alma. La luz, el amor, rebota, no puede dejar posos de luz, no puede sembrar semillas blancas, en un corazón oscuro.

Me ha pasado, encontrar la luz, querer compartir, y aprender que hay almas que no están listas para la luz, y llenarme de oscuridad, bajar al infierno, estar rota, y con mucho tiempo, y paciencia volver a caminar hacia la luz, pero ahora herida de guerra.

He transitado por ese camino, he aprendido que no hay que perder el foco, no hay que salirse del camino hacia la luz, te pierdes en la jungla del infierno, y tu vibración baja  y baja hasta el fondo de un pozo oscuro, oscurísimo. Y, vuelta a empezar.

Secarse lágrimas, volverse a levantar, meditar yendo a la luz, llenarse de amor cuántico, y seguir viaje, dejando atrás las personas de baja vibración, con infinitos sentimientos de compasión.

Porque, luz + luz, crea más energía:

Y desde ahí es donde podemos ayudar a los demás, una vez que nuestra copa esté llena de sabiduría, de amor cuántico.


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