Video del Monólogo de Pamela Palenciano.

Quería dedicar este post al Monólogo de Pamela Palenciano. Durante una hora y media, Pamela interpreta roles masculinos y femeninos, que ilustran la complejidad de las relaciones entre hombre y mujer, los micromachismos que están instalados en nuestros comportamientos, quizá por roles sociales inculcados desde la infancia, quizá por biología innata. Pero, lo que hace Pamela de forma magistral es representar los sutiles mecanismos de la violencia de género con su fantástico talento de actriz y con un enorme sentido del humor . Hace Pamela reflexionar con sus palabras, cómo vamos aceptando pequeñas renuncias a nuestra libertad, dignidad, autonomía y sin darnos cuenta nos metemos en la boca del lobo.

Pamela representa este magnífico monólogo a adolescentes, con el fin de enseñar a unos a ser conscientes de lo que significa la violencia patriarcal y a las otras a no caer en la telaraña el abuso.

“No solo duelen los golpes” – Pamela Palenciano

En el transcurso de su monólogo, Pamela habla de tres tipos de relación. Es curioso, yo he tenido dos de ellas, las dos primeras. Pero mi segunda historia no acabó como la de Pamela, me casé con él y he tenido hijos con él y el hombre correcto, educadísimo, no celoso, también fue maltratador.

Las tres relaciones de Pamela, son según yo lo veo, apego ambivalente, apego evitador, y la actual apego seguro donde intimidad y autonomía conviven happily – felizmente.

Pamela explica y estoy de acuerdo con ella, que el cuerpo es sabio, que intuye cosas, emociones, antes que la mente. Para mí es como un disco duro que lleva alojado toda nuestra vida en sus células. Cuando el cuerpo de Pamela se enfurece ante una reacción de la segunda relación ella lo da una interpretación muy cierta que es que a veces uno se transforma o absorbe lo que más odia del otro integrándolo en uno mismo, inconscientemente. Pero en realidad hay otra también y es que el cuerpo le avisa de que algo no está yendo bien, del riesgo, le pone en alerta.

¿Por qué?

La primera relación la pareja tiene el tipo de apego más propenso a “los celos”,  el inseguro ambivalente, porque su tipo de amor es el “Mania”, el posesivo, bajo en intimidad, compromiso y pasión, alto en amor neurótico, alto en preocupación, dependencia e idealización, bajo en amor circunspecto (amistad, pragma) , bajo en confianza en sí mismo, desean intimidad extrema, temen ser rechazados, desconfían de la pareja, usan tácticas coercitivas y dominantes en el conflicto, celos, baja tendencia a perdonar, y baja competencia interpersonal, alto grado de conflicto, y en éste, sobre expresan angustia e ira. Los padres autoritarios provocan este tipo de apego.

La segunda es del tipo evitador es bajo en intimidad, compromiso y pasión, es del tipo de amor Ludus – de juegos, bajo en amor neurótico. También tienen desconfianza en la pareja, bajo nivel de compromiso, bajo en interdependencia y cercanía, bajo en apoyo, bajo en en expresividad emocional, bajos niveles en self-disclosure -abrirse, sincerarse, autorevelarse, compartir su mundo interior, baja tendencia a perdonar, y baja competencia interpersonal. Counterdependent – huye, rechaza la relación. Las madres frías provocan este tipo de apego.

Yo me casé con un hombre como el segundo de Pamela, que terminó siendo un él, por eso quería que fuera yo, porque nunca había un nosotros, intimidad, y reciprocidad. El cuerpo de Pamela la puso en alerta cuando tuvo que esperar dos veces un retraso. Yo me he pasado esperando dieciocho años, porque que yo esperara no era importante. Porque a él le importaba mucho no perder ni un ápice de libertad, y autonomía sin importar que para ello al final yo no tuviera la mía. Por eso, él considera que no ha hecho nada y que es mi problema si yo no he hecho lo mismo. Como a Pamela me llamaba la atención positivamente, al principio, que no fuera celoso y que me dejara mi mundo, cosa que no fue posible en la relación adolescente primera. Sin embargo, al convivir, resulta que solo importaba su mundo, sus amigos, su dinero, su carrera, sus criterios, sus apetencias, sus hobbies, y en la casa común acabó solo habiendo espacio para “su” mundo, pues no dejaba que “mi” mundo le estorbara.

La tercera relación de Pamela, es de apego seguro. Frente a estos apegos, el seguro, desarrolla el tipo de amor Eros (amor apasionado), Agape (amor desinteresado). Alto en intimidad, pasión, y compromiso. Alto en confianza en sí mismo (alta autoestima y bajo  en sentirse cohibido con la pareja), bajo en evitar intimidad, y bajo en amor neurótico. Se siente cómodo en la intimidad y en la autonomía. Padres cálidos y afectuosos. Procesan las emociones negativas de manera constructiva. Reconocen su dolor. Consideran a los demás como bien intencionados, formales y altruistas.

Hay diferentes maltratadores como dice Miguel Lorente. Solo el apego seguro en la infancia, o el apego seguro conseguido en la edad adulta tras un intenso trabajo personal, es capaz de una relación enriquecedora, igualitaria.

Fuente: Cassidy & Shaver “Handbook of Attachment”.