Un amor completo tiene los tres amores, Eros, Philia, Agape.

Los antiguos griegos hablaban de los tres amores, eros, philia y agape. Dicen que una buena relación ha de tener los tres amores en partes iguales.

El dibujo de abajo es la carta de amigabilidad, del Tarot Zen del maestro espiritual OSHO. Para mí es una bella representación de un amor completo, de un buen amor. Un amor en el que ambos crecen de igual a igual, donde intimidad y autonomía se mezclan y ambos miembros de la pareja se desarrollan y crecen en armonía con sus instintos y talentos hasta su máximo esplendor.

Eros es el amor de la pasión. Es el amor físico. La otra persona tiene que gustarte físicamente, su olor, su tacto, la relación sexual ha de ser placentera, y ha de haber una conexión fuerte, tiene que temblar la tierra…

Pero si los dos tipos siguientes, no existen, me temo que no será una buena relación.

Philia es el amor de la amistad. Tiene que ser un buen amigo, el mejor amigo. Un amigo es alguien con quien lo pasas bien, con quien disfrutas haciendo lo mismo, con quien hablas hasta el amanecer sin darte cuenta del paso de las horas, con quien te ríes mucho, mucho, pero también está en los ratos malos, en los valles, apoyándote, secándote las lágrimas, alguien en quien confías, alguien con quien compartes tus vivencias, tus sentimientos, tus opiniones, tus fracasos y tus triunfos, como decía la canción de Friends de Queen.

Y el otro amor es Agape. Éste también es muy importante, porque sin él los anteriores se quedan cortos. Necesitas que te cuiden, que te traten con respeto, que se preocupen por tu bienestar, que te mimen, que te abracen, que te miren con amor, que haya compromiso, lealtad y sinceridad. Representa al amor desinteresado, al amor maternal.

Con los años puedo decir que al menos yo, me siento muy a gusto en mi propia compañía, que no me siento sola, porque tengo cierta paz interior. Sin embargo, en la juventud, en la adolescencia, uno busca al otro para no sentir soledad. Cuando pasan los años de juventud, y te acercas al principio de la edad adulta, sobre todo si eres mujer y sientes la urgente llamada de la maternidad y tu reloj biológico da sus últimas campanadas,  con frecuencia, te puedes asentar con alguien que te dé ágape. Es el amor del cuento de Barbazul, que aparece en tu vida en un momento valle, cuando te recuperas de una pérdida, y estás vulnerable. Al Barbazul del cuento no le dejarías entrar en tu vida en situación de plenitud, pues tu intuición te avisaría. En momentos valle, con frecuencia, tu intuición está adormecida, por el cansancio vital o la tristeza o el desamor. Siendo esto así, piensas que es un amor maduro, tranquilo, pero no es cierto, es un amor incompleto, porque la vida no es de color de rosa, y tienes que estar con alguien con quien lo pases bien, con quien te rías mucho, con quien puedas hablar, y necesitas pasión, porque se marchita la relación física si no hay una poderosa atracción.

Además, a veces, el ágape puede ser solo fachada, o seducción. Lo sé por experiencia propia. Yo me casé con alguien que aparentemente era dulce, educadísimo, que estaba pendiente, que mandaba flores y chocolates, que parecía bondadoso, detallista, constante. Y… le di una oportunidad, y cuando me quise dar cuenta tenía dos hijos, y la situación era irreversible. Sin eros, porque sentir un inmenso cariño por una persona que es buena contigo no es lo mismo que amar. Sin philia – sin risa y alegría, y después de todo, sin ágape. Y todo el ágape en realidad era fruto de su persona pública que en la intimidad desaparecía como si fuera un disfraz, y aparecía la persona intransigente, dominante, rígida, critica, exigente, la bronca continua, la agresividad, la persona centrada en sí misma, en su trabajo, en su deporte, en su apetencia y capricho, reservada, y desconfiada, orientada permanentemente hacia la galería, intentando quedar bien con sus contactos profesionales, amistades, familia, en lugar de estar orientado a la intimidad de la pareja y los hijos, que quedaban, con frecuencia, en último lugar.  Y el ágape de novios pasó a ser anti-ágape en el matrimonio, por la brusquedad, los silencios, menosprecios, miradas despectivas, burlas, etc.

Si eres una joven adolescente, te animo a proteger tu maternidad, no te conformes si no tienes los tres amores. Es preferible ir a un banco de semen si pasan los años y sientes la llamada de la maternidad, que tengas hijos con el hombre inadecuado, porque créeme una vez que los tienes él te tiene atrapada de alguna forma para el resto de tu vida.

Las películas El diario de NoaLa decisión, Sin reservas, los protagonistas tienen los tres amores.

En Separados, no tienen ni Philia, ni Ágape.