Test sobre maltrato.

Este es el link del test de Teresa San Segundo, directora del Master de malos tratos de la UNED:
Test sobre maltrato.

La violencia, la discriminación hacia las mujeres empapa la sociedad, y muchas veces las mujeres vivimos sin saber que somos maltratadas, porque relacionamos maltrato o violencia con el trompazo. Este test te indica si lo eres.

Yo he vivido muchas de estas frases, como “te hace sentir inferior, tonta o inútil o te critica y descalifica a tu familia, a tus amigos y a los vecinos o te ignora, se muestra indiferente o to castiga con el silencio o te humilla y te desautoriza delante de los hijos y conocidos o te da órdenes y decide lo que puedes hacer o te hace sentir culpable: tú tienes la culpa de todo o te da miedo su mirada o sus gestos en alguna ocasión o no valora to trabajo, dice que todo lo haces mal, que eres torpe o TE CONTROLA EL DINERO”.

Al leer todas estas frases, me viene a la mente…todo lo que he llorado estos años.

Otra de las cosas, que me vienen a la mente, es que una vez que ya lo sabes, no es automático, los procesos judiciales son eternos, años, y dinero, y luego hay que demostrarlo, y es muy difícil. Además, cuando tomas la determinación de que ya no aguantas más…la espiral de violencia crece y al abuso económico, y psicológico se une LA INTIMIDACIÓN y LA VIOLENCIA FÍSICA.

Tampoco se dice que para poder pagar un buen abogado y un buen perito matrista, NECESITAS DINERO. Y, que una de las cosas que empieza a pasar es que EL CONTROL ECONÓMICO se endurece, se vacían las cuentas, y no tienes NADA.

Según yo lo veo, hay dos razones principales por las que yo en particular he aguantado tanto. La primera, mis hijos. Echo de menos en el discurso, y en la publicidad que el maltratador tiene un estilo parental punitivo. Es decir, no solo que sea maltrato infantil ser testigo y/o que sea una lacra social  pasar el patrón al hijo varón creando potencialmente otro maltratador, y otra víctima potencial si es mujer, sino en sus habilidades parentales, en el sometimiento, amenaza, intrusión, que ejerce sobre los hijos. Por ello, con el tiempo éstos sienten miedo, falta de respeto, e ira hacia el padre. Tal y como trata a la mujer trata a los hijos, y ellos también desarrollan conductas de evitación, y acomodación, y pasivo-agresivas, y un sinfín de estrategias para protegerse. Y si la mujer no llega al síndrome de Estocolmo extremo, defiende y protege a los hijos con su vida. De manera, que saber que los jueces y psicólogos patriarcales consideran que “han de ver al padre, porque le necesitan y así desarrollan resiliencia sí o sí”, cuando no verse forzados por ley a la custodia compartida…hace bien difícil SALIR DE LA ESCLAVITUD.

Por tanto, hasta que no se meta en el saco de la violencia contra las mujeres a los hijos, la LEY INTEGRAL es un absurdo, sin sentido. Teniendo en cuenta la ley de responsabilidad parental del PP, la imposición de la custodia compartida que beneficia al hombre que queda exento de pagar pensión alimenticia (eso sí sin atajar la desigualdad de género, las madres a tiempo completo, o la pensión de viudedad, entre otras cosas), o que ahora es más delito que nunca no cumplir el régimen de visitas, EL PP, Y LOS PARTIDOS CONSERVADORES, LOS COLEGIOS DE PSICÓLOGOS ESPAÑOLES QUE NO CONDENAN SAP, ESTÁN SEMBRANDO EL TERRENO PARA QUE SE DISPAREN LAS MUERTES DE MUJERES Y NIÑOS.

La segunda, razón por la que he aguantado LOS AÑOS DE ESCLAVITUD (de indefensión o relación de dependencia, según los psicólogos saperos) es la económica. Porque tampoco se habla en las ponencias o en la publicidad de cómo por arte de magia si has estado fuera del mercado laboral, cinco, diez, o veinte años, PUEDES VOLVER DIGNAMENTE, como para pagar las facturas sola, y además, el coste judicial de la batalla judicial que comienza al empezar la violencia institucional, y que el maltratador utiliza la justicia como arma de violencia.

También echo de menos  el reconocimiento social del ingente trabajo del cuidador primario, quizá por ello conecto tanto con la perspectiva del feminismo de Silvia Federici  al hablar de que la MATERNIDAD O EL TRABAJO REPRODUCTOR DE LA SOCIEDAD, sigue siendo UN RETO SOCIAL INTERNACIONAL porque bien de forma instintiva como el resto de las hembras mamíferas, o bien por educación, las mujeres asumimos la doble jornada de la esfera privada y pública, con sueldos más bajos, con reducciones de jornada, o como yo, la opción de ser madres a tiempo completo.  Como Federici, empiezo a ver que WAGES FOR HOUSEHOLD – remunerar el trabajo reproductor y el de cuidado, que sigue siendo intensivo en trabajo, porque hasta la fecha, no hay robots que abracen, amamanten, o eduquen, es una opción feminista a DEFENDER.


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