Reflexiones sobre la economía feminista de la igualdad.

Estos días he escuchado varias conferencias de Claudio Naranjo por Internet. Siempre aprendo y crezco con su mensaje de paz, con su serenidad y sabiduría.

Claudio Naranjo, suele decir que vivimos en una civilización enferma por el excesivo énfasis de la mente patriarcal, en detrimento de la mente emocional, y de la instintiva.

La humanidad se desconecta del corazón al tener que vivir en un entorno cruel, violento, y agresivo de gentes infelices, que no se aman a sí mismas, y por tanto, no pueden amar a los demás.

Quizá por haber estado escuchando estas entrevistas, quizá por sentirme tan desbordada por la tensión por el tema catalán, al leer el artículo de ¿Por qué deberíamos hablar más de economía feminista? de Sarah Babiker, no he podido evitar sentir desasosiego, y la necesidad de escribir estas reflexiones.

En la línea de Claudio Naranjo, pues, femineizar el mundo es usar el cerebro mamífero, sentir compasión, ser amoroso, altruista, empático, intuitivo. Y, el uso de este cerebro emocional, está completamente devaluado en nuestra sociedad. En el mundo hay un hambre de amor tremendo.

Femineizar el mundo es poner en el centro los ciclos de la vida, la vida misma, la necesidad de estar en contacto con los sentimientos.

Según la autora el mundo ya se está feminizando porque cada vez hay más hombres y mujeres que trabajan gratis. En fin, esto es que cada vez somos más esclavos, más cautivos, menos libres.

En este artículo la autora vuelve al monólogo del feminismo de la igualdad, al de las imponer las cuotas, al de imponer permisos de paternidad, al de imponer la redistribución del trabajo no remunerado, al de delegar el cuidado de viejos y niños en guarderías de tercera edad y de infancia, al de no querer oír hablar de ternura, de compasión, de espiritualidad, de dulzura

En fin, es más de lo mismo mente patriarcal, intelecto frente a mente emocional, intuitiva, amorosa, herencia mamífera, frente a la mente instintiva, el niño, la alegría y la felicidad.

En este sentido el feminismo de la igualdad, sigue poniendo el énfasis en la mente patriarcal, de la que emana la agresividad, la jerarquía, la violencia, el control.

 Resultado de imagen de feminismo de la igualdadQuizá en este momento el feminismo de la igualdad tiene que plantearse si este monólogo le ha llevado a un punto muerto, y es necesario avanzar.

Quizá avanzar es dejar de enfocarse en integrarse en el mundo patriarcal lleno de amargura, guerras, desigualdad, violencia, crueldad, que crearon los hombres, y crear un mundo alternativo que lo haga obsoleto.

Quizá es aceptar que este mundo no hay quien lo cambie desde arriba, desde el activismo, la manifestación, la protesta o la política. Este mundo solo lo podremos cambiar desde abajo, desde la comunidad, dejando de ser marionetas manejadas por los hilos del poder económico mundial, manipulados por los medios, y de vidas fiscalizadas por leyes hechas para la gente ordinaria que no la élite.

Quizá es el momento de aceptar que también las mujeres se han masculinizado desconectándose de su cerebro emocional, haciendo los mismos despropósitos que han hecho los hombres, al integrarse en el mundo patriarcal y adaptarse a sus normas perversas.

Quizá es el momento de dejar de enfocarse en si es nurture o nature, en si nacemos así o nos hacemos, en si hay que cambiar la educación, para que no exista género, no leer cuentos de hadas, ni vestirse de princesas, o de rosa. Aceptar que es un sumatorio de las dos.

Quizá es el momento de que el feminismo de la igualdad deje de enfocarse en el victimismo de qué pocas mujeres hay en los centros de poder, y enfocarse en el camino de heroína que conduce al nacimiento de la verdadera economía feminista, la we-economy, la alternativa al sistema de que

“… el 10% más rico obtiene casi la misma renta que la mitad de la población. El 20% más rico percibe 6,6 veces los ingresos del 20% más pobre.”

“…el esfuerzo fiscal de las familias se sitúa ya en el 83,29%, el de las empresas únicamente es del 11,64%” (*)

“…sólo entre 2015 y 2016, las inversiones españolas en paraísos fiscales se ha multiplicado por cuatro, sin que desde el Gobierno se haga absolutamente nada para evitarlo…Uno de cada cuatro euros está siendo desviado a estos paraísos donde en la mayoría de los casos no se tributa. Desde 2007, la recaudación del impuesto de sociedades ha caído en 23.000 millones de euros -sólo harían falta 12.000 para garantizar una renta básica a quien lo necesita-, es decir, la mitad.” (*)

Quizá avanzar signifique salir de su zona de confort y contemplar la necesidad del nacimiento de un nuevo mundo, un nuevo concepto de familia, de educación, de Estado, un nuevo estilo de vida de comunidades pequeñas fuera de las ciudades, en la naturaleza, autosostenidas, de democracia directa, donde se una producción y reproducción, donde las familias cuiden de sus niños y de sus viejos, lugares de respeto a la naturaleza, de consumo consciente, de uso de energías renovables.  El eco-feminismo de Yayo Herrero, y la perspectiva de la feminista Silvia Federici, son una alternativa en este sentido.

Quizá es el momento de que hombres y mujeres utilicen a tope su cerebro emocional e instintivo, y se deje atrás el hambre de amor, y de tiempo, y que  como dice Claudio Naranjo,

“Que el barco patriarcal se hunda, eso es lo que necesitamos para crear un mundo nuevo. Que ya no funcione la política, la economía, que el pueblo descubra la gran mentira de tantas cosas que han estado idealizadas. Ese es el comienzo de la liberación”.

Por todos estos quizás, pienso que hablar de economía feminista es según yo lo veo, algo más profundo, y mucho más amplio que

Asegurarnos de que los trabajos reproductivos dejan de ser absorbidos por las familias y en particular por las mujeres.

Y, quizá es necesario pararse a pensar que muchas de estas reclamaciones, en realidad tienen un efecto colateral gravísimo y es que en lugar de empower motherhood, cada vez se devalúa más la maternidad, reduciendo a las madres a ser un vientre de alquiler encubierto.

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Quizá es el momento de plantearse acercar posiciones, y que se dé Sororidad feminista = Feministas constructivistas + Feministas espiritualistas, pues el feminismo debería englobar los derechos de toda la diversidad de las mujeres, y su independencia del varón, tanto si están en el 20% que opta por carrera, como si están en el 20% que opta por familia, y las que están dentro del 60% que opta por conciliar. Si producción y reproducción se unen, cae por sí solo las dicotomías trabajo o familia, culpa o pobreza.

Porunamaternidadprotegida – Empower motherhood.


(*) Fuente: David Bollero – Receta para asfixiar a las familias

Otras fuentes:

“El poder mágico del consumismo sólo se puede desarrollar sobre un desierto emotivo, un desierto social”: Entrevista a Silvia Federici

Entrevista: Silvia Federici y la caza de brujas

CONTRA EL PATRIARCADO Y EL MACHISMO -EL TRABAJO QUE EL CAPITALISMO NO PAGA

“El cuerpo de la mujer es la última frontera del capitalismo”

 ¿Por qué se dice que el feminismo es una revolución?

Conferencia “La revolución feminista inacabada” Dra. Silvia Federici (2015).

Silvia Federici: “desconfío del feminismo de Estado”

Silvia Federici: El paro como momento de comprensión y transformación

No puedes resistir a la opresión si no tienes confianza en que otros lo harán contigo: Silvia Federici

Silvia Federici: “El actual ataque a las mujeres es como el que se produjo en el periodo de la acumulación originaria”

Silvia Federici: “La violencia es una constante en la vida de la mujer bajo el capitalismo”

Marcela Lagarde – Mujeres cuidadoras: entre la obligación y la satisfacción

Yayo Herrero: “El ecofeminismo habla de la política de lo cotidiano” – Elena G. Ruiz

Artículos de Yayo Herrero

Ecofeminismo, una propuesta para repensar el presente y construir futuro – – Yayo Herrero y Marta Pascual

“El cambio hacia un consumo consciente debe ser colectivo” – Yayo Herrero.

Feminizar la política – de María Eugenia R. Palop.