Recuperar nuestro útero vs aumentar los permisos de paternidad.

Hoy he leído un artículo sobre equiparar los permisos de paternidad a los de maternidad, con el fin de evitar el motherhood penalty – penalización a la mujer por su maternidad.

Pienso que de alguna forma mi feminismo matrista, el que me lleva a elevar lo femenino, a empoderar el maternaje, no conecta  con la opinión de este artículo.

Resultado de imagen de permisos de paternidad y maternidad dibujosLo primero que me viene a la cabeza es si la autora es madre. Y si lo es, la edad de sus hijos. Yo tengo hijos adolescentes, y he pasado por muchas etapas de su crianza, y NO ES CIERTO que solo cuando son bebés necesiten presencia constante, atención, escucha, estar en su vida. Por tanto, hablar de equiparar los permisos de paternidad, como si el resto de la infancia y adolescencia no fueran importantes o cómo si la relación con el bebé fuera igual después de la gestación y la lactancia para hombres y mujeres… yo no lo comparto.

En fin, no veo a los machos cuidando de los cachorros en la naturaleza, veo a la leona, a la ballena, a la loba, o a la osa.

Lo segundo es, que las mujeres Thinking, encuentran más satisfacción en entornos técnicos y científicos trabajando con datos, pero las Feeling (hay más mujeres Feeling) encuentran satisfacción trabajando con personas. De manera, que muchas mujeres Thinking no se sienten cómodas, ni realizadas en el arte del cuidado, y presionan por desempeñar el trabajo remunerado, y delegar el de cuidado, al varón o mujeres pobres de los países del sur. Y, la verdad, no todas somos iguales.

Mal que nos pese, esta opinión de que el trabajo remunerado es el importante, creo que de alguna forma sirve para confirmar el androcentrismo, el mundo gira en torno al hombre y el trabajo remunerado masculino es el valioso, el de cuidado no tiene valor, es insignificante, cuestión de eficiencia, que no de bondad.

Así que, cada día leo artículos de opinión sobre la igualdad, sobre la escasa representación en la política, en puestos directivos, o en entornos muy técnicos. Puestos que se dice deberíamos ocupar las féminas también y creo que suponemos de forma naive que ellos cuidaran como nosotras, porque no nos gusta hablar de biología, sino de género, de cultura, de educación. Curioso, no veo educación de género en la naturaleza.

Y…sin embargo, un nuevo mundo, según yo lo veo, pasa por feminizar el mundo, no por masculinizar a la mujer, sino por ensalzar el arte del cuidado, por valorar el trabajo de reproducción, por remunerarlo.

Mira en USA, empiezan las ejecutivas a congelar óvulos para que una mujer de los países pobres del sur anide su bebé, y luego otra mujer pobre de los países del sur lo acune, lo alimente, limpie y friegue y planche y cocine, mientras progresa en su carrera.

Pareciera como si el arte de la guerra, de la mentira y el engaño fueran el objetivo a alcanzar. Pues sí que el mundo patriarcal es un jardín de belleza y paz.

Me pregunto si el mundo fuera matriarcal en lugar de patriarcal, si existirían los mismos sectores económicos, o las guerras, las  fronteras o la prostitución o los vientres del alquiler o la imposición de la custodia compartida o SAP o si  las mujeres solo seríamos dueñas del 1% de la riqueza mundial,  como hoy, o si nuestro planeta estaría tan contaminado. Quizá habría menos tecnología, quizá no habría mercado de capitales, y quizá sería un mundo más humano y solidario.

El mundo laboral es una creación patriarcal, de guerra y competencia.

Quizá no deberíamos estar tan preocupadas por equidad en su mundo de hombres sino por crear un mundo alternativo femenino, como están empezando a hacer mujeres de los países pobres del sur.

Quizá deberíamos empezar a hablar de economía feminista.

Quizá deberíamos recuperar nuestro útero que ahora más que nunca le pertenece a los hombres, pues cada vez somos más vasijas, en nuestro afán por desvalorizar el imponente acto de dar vida. Parir sin que se note, sin que moleste.

Quizá tendríamos un modelo de Estado diferente, un concepto diferente de familia, y no estararíamos hablando de permisos de paternidad igualitarios y no transferibles.

En resumen, quizá para empezar… estaría bien Proteger la maternidad.


Otras fuentes:

Equiparar permisos de maternidad-paternidad o la igualdad mal entendida – Isábel Fernández del Castillo.

Video de Change org, Ser madre en España y Finlandia.