Película: Wonder.

Quería dedicar esta entrada a la película Wonder.

Salí del cine, callada, con lágrimas en los ojos, pensando en el mensaje de amor de la peli.

Resultado de imagen de wonderMe hizo reír y llorar y pensar en la vida.

Ahora, al intentar escribir sobre ella, me cuesta ordenar mis pensamientos, mis emociones.

Encuentro que es una peli intensa, que toca muchos aspectos de la vida de los que creo merece la pena reflexionar.

Quizá uno de los más importantes para mí es la relación entre los padres de August, interpretados por Julia Roberts y Owen Wilson. Y, es importante porque de ahí fluye el resto, la personalidad de August, su equilibrio emocional (apego seguro) su gran corazón, su inteligencia, su seguridad. El amor entre los padres, fluye hacia August y su hermana, Vía.

Me llama la atención, el carácter del padre, por ser tan diferente al hombre ordinario. Me llama la atención su alegría, su sensibilidad, su sentido del humor. Me llama la atención, sus lágrimas, su presencia, su cariño, su respeto.

También me encantan los muchos momentos en que la alegría, la risa, el sentido del humor, están presentes en sus vidas. Y, supongo que me ha llamado la atención, quizá por sentir su falta en mi vida. Por las ganas que tengo de alegría, y de risa, y dejar atrás la tristeza, la negatividad, y reír y reír. Veo como la risa, celebrar, une, eleva la vibración.

Y, también quería hablar de Vía, su hermana. Tal y como revela la imagen de la película, ella camina en un segundo plano, porque August, su delicada situación, es el centro de todo. Todo gira entorno a sus esfuerzos, necesidades, dando por sentado que ella es autosuficiente, que no hay tiempo para ella, para sus problemas, sus tristezas, sus alegrías. Y, el doble esfuerzo que se le pide, de apoyo a las responsabilidades familiares. Me recuerda a mí misma, a su edad. Quizá por ello, he sentido profundamente esa soledad que comunica.

La madre de August, aporta la fuerza, el sacrificio, la dedicación, la entrega, y sin duda, sin ello, sin esa capacidad de hembra mamífera de proteger al cachorro, tampoco hubiera salido adelante, August. Quizá, porque de alguna manera, me siento así yo misma, y a las madres protectoras que voy conociendo en mi viaje, encuentro que representa más la realidad que el personaje del padre. El peso de no rendirse, de seguir hacia adelante, a pesar del cansancio. Dejar aparcada su carrera profesional por priorizar el bienestar de los hijos, tan devaluado hoy.

Y, de este amor, respeto, fuerza, alegría, brota el carácter de August. Gigante corazón, inteligencia, fortaleza, alegría, sentido del humor… un calor humano que llega a todos, compañeros, padres, amigos, profesores. Saca lo mejor de los otros.

En fin, una peli magnífica.