Película: The Sisters Brothers

Hace unas semanas vi esta magnífica película. Cierto es, que acompañé a mi hijo al cine, sin saber nada más sobre ella que era una peli del Oeste, y que Joaquin Phoenix y John Reilly eran los protagonistas. Así que, he de reconocer que iba con un poco de pereza, pues me cuesta ver pelis de violencia.

Y, sin embargo…peliculón.

Imagen relacionadaLa peli tiene muchos mensajes. Aunque, quizá, sobre todo, lo que a mí más me hizo reflexionar fue sobre los patrones de masculinidad tóxica y su impacto en la sociedad.

Salen pocas mujeres en la peli, y no hablan entre ellas…creo que no supera el Test de Bechdel. Y, sin embargo, yo diría que se cuela sutilmente el amor ágape – maternal generoso, en los caracteres de ambos hermanos.

Los hermanos acaban compartiendo su viaje con otros dos hombres. Los dos bien distintos de los tipos duros del oeste de las pelis. Uno de ellos también acaba atrapado en este perverso círculo vicioso vital ante un rechazo del patrón de vida de la familia de origen.

El azar, la sincronicidad, la misma vibración, los une. Hay idealismo, espiritualidad, sabiduría, amistad, un imponente cansancio de luchar. Es una peli que hace pensar que todos, hombres y mujeres, estamos atrapados en los modelos perversos de masculinidad tóxica. Se dibuja en los diálogos entre ellos, un profundo deseo de un nuevo mundo.

En medio de tanto tiro, tanto ajuste de cuentas, tanto tirano, tanta dureza, y soledad, se ve la humanidad de los hermanos, en muchísimos detalles. Se ve que hay amor fraternal entre ellos, que se cuidan, se ayudan, se acompañan. Se ve su humanidad en la razón última que los ha conducido a este callejón sin salida vital de ser pistoleros atrapados por un tirano. Y, es la vivencia infantil de la violencia patriarcal del padre para con los hijos, y para con la madre. Violencia que destruye su vida, hasta un punto que no se puede evitar sentir una profundísima compasión por ellos, especialmente, sobre el personaje que interpreta Phoenix.

Y, me da por pensar, si tanta crueldad, y desamor, tuviera el mismo origen. En ese intento de huir del dolor infantil, uno queda atrapado en el camino por otro tirano, que quizá, también sufrió violencia patriarcal. Tiranos en las empresas, en la política, en la economía, en los tribunales.

¿Qué los mantiene unidos? ¿Qué los salva del abismo?

Creo que los salva el amor que recibieron de su madre, su cuidado, su generosidad. En las conversaciones entre los hermanos, a lo largo de la película, se adivina que guardan recuerdos de cariño hacia ella. Y, la forma en la que hablan de la violencia del padre, también llama la atención. Hay trauma, pues todavía hay pesadillas. Hablan con aceptación, con tristeza. Es conmovedor su diálogo.

La película llegando al final, da un quiebro que deja al espectador con el corazón encogido. Y, el final… es para mí bellísimo, la vuelta a casa, después de tanto horror, cansados, tan cansados. Y, por fin pueden descansar. La luz tenue que atraviesa las ventanas, el pan recién horneado con mermelada oscura de frutas del bosque, las camas hechas, el olor del orden, a limpio, a casa. Solo amor ágape, lejos quedó la violencia patriarcal.

Salí del cine encantada. Sensación de paz. Esperanza de un nuevo mundo de hombres dulces, que han dejado atrás la masculinidad tóxica.

Todavía hoy al recordar la película, sonrío.

 


 

Film: The Sisters Brothers

A few weeks ago I saw this magnificent film. The truth is I accompanied my son to the movie just knowing it was a western, and that Joaquin Phoenix and John Reilly were the protagonists. I must admit that I was a bit reluctant, as I am not especially fond of films with violence.

And yet… awesome movie!!!

Imagen relacionadaThe movie has many messages, but maybe the message that gave me most food for thought was the patterns of toxic masculinity and its impact on society.

There are few women in the movie, and they don’t speak between them… so I guess the film does not pass the Bechdel Test. And, however, I would say that the type of love agape – the maternal love, the generous and caring love is subtly strained, in the personalities of the two brothers.

The brothers end up sharing their trip with two other men. The two are well distinct from the tough guys in the western style movies. One of them is also  trapped in this perverse vicious vital circle due to his rejection of the pattern of life of his family of origin.

Chance, synchronicity, the same vibration, unites them. There is spirituality, wisdom, friendship, idealism, a stunning fight fatigue. It is a movie that suggests that all men and women are caught in the wicked models of toxic masculinity. Through the dialogues between them, you can tell they have a deep desire for a New World.

Amid so much shooting, so much settling of accounts, so many tyrants, so much hardness, and loneliness, the humanity of the brothers can be appreciated in lots of details. You can see there is profound fraternal love among them; they care, help, and accompany each other. You can tell it is their humanity, the reason that has led them to this dead-end life of being gunmen trapped by a tyrant. And, this reason is the childhood experience of patriarchal violence of the father to the children and to the mother. The patriarchal violence destroys their life to a point where you can’t avoid feeling extremely deep compassion for them, especially for the character Phoenix plays.

And, I get to thinking if so much cruelty and indifference had the same origin. In the attempt to flee from the child pain, one gets caught on the road by another tyrant, who perhaps also suffered patriarchal violence in its own childhood. There are tyrants in business, in politics, in the economy, in the courts.

What holds them together? What saves them from the abyss?

I believe that what saves them is the love they received from their mother, her care, her generosity. In the talks between the brothers, throughout the film, you can see they keep memories of affection towards her. And, the way in which they speak of the violence of the father, also draws my attention. There is trauma, because still they are nightmares. They speak with acceptance, with sadness. Their dialogue is poignant.

The film coming to the end, gives a jog that leaves the viewer with a heavy heart. And, the end… beautiful, the return home, after so much horror, tired, so tired. And, they can finally rest. The dim light that passes through the windows, the freshly baked bread with dark marmalade of fruits of the forest, the beds made, the smell of order, of clean, of home. Only agape love, patriarchal violence is left far behind.

I left the cinema delighted, with a sense of peace, with hope for a New World of sweet men who have chosen to leave far behind toxic masculinity.

Still today when I remember the movie, I smile.