Película: Mi segunda vez.

Me ha encantado esta peli.

Pasé un rato bien agradable viéndola. Me hizo reír, y pensar en muchas cosas.

Resultado de imagen de mi segunda vez peliculaPor ejemplo, en el tema de la diferencia de edad. Estamos habituados a ver parejas que se llevan diez, veinte años. No nos choca ver a un hombre mayor con una mujer joven. Catherine Zeta – Jones se lleva veinticinco años con Michael Douglas, y llevan más de diecisiete años felizmente casados.

Y, sin embargo, al revés no es frecuente.

La peli toca este tema entre otros muchos. Joven de veinticinco con mujer de cuarenta. Diferencia quince años. Reproduce conversaciones, situaciones la mar de frecuentes, con un toque de humor simpático. Llama la atención que Sandy (Catherine Zeta – Jones) se sienta mal, por el joven. Llama la atención que ella piense que uno con veinticinco años tiene toda la vida por delante. Llama la atención que piense que antes de asentarse hay muchas asignaturas pendientes, locuras, que han de hacerse para poder entrar en las responsabilidades de la edad adulta.

Teniendo en cuenta la cantidad de relaciones en las que el hombre es mayor… me da que a la inversa no se da este planteamiento.

El personaje de Aram Finklestein (Justin Bartha) es encantador. Representa un modelo de masculinidad, muy diferente. Tierno, sensible, humano, generoso, maduro, profundo. En muchas cosas me siento identificada con su personalidad.  El protagonista estudió sociología, y yo economía. Y, al terminar la universidad, Aram no acaba de encontrar su sitio en el mundo laboral, ni en el entorno de hombres y mujeres de su edad. Tiene unos valores muy arraigados, que no cuadran con las personas de su edad, preocupadas en gran medida por el sexo, y por las salidas nocturnas. Ya a esa edad se siente atraído por la responsabilidad de la paternidad, de ser responsable de la vida de otras personas, de poner las necesidades de otro delante de las suyas. No tiene ambición de estatus económico, ni de carrera profesional. Lo cual es llamativo, siendo uno de los valores del hombre la aventura, la conquista de mujeres, el dinero. No cuadra con el prototipo típico masculino. Y, es de increíble belleza, ver cómo se diluye la frontera entre lo típicamente masculino y femenino. Al igual que me pasó a mí, encuentra satisfacción con la frescura, y la alegría de los niños, jugando con ellos, hablando, acompañándolos de una forma no tan diferente a la forma en que he vivido mi relación con mis hijos. Alegría, cariño, libertad, presencia…

Con mucho sentido del humor, hace contrastar este modelo de masculinidad, con otros hombres a lo largo de la peli. Me he reído al ver algunas escenas de reacciones muy masculinas con respecto a la higiene, y lo poco románticas que resultan al verlas en la pantalla. Escenas tratadas con humor sobre la forma en que van directamente al sexo, sin pasar por la amistad, o por el amor ágape, o lo infantiles que resultan según que conductas, de hombres maduros.

Sobre todo me ha parecido redondo cómo en una escena muy corta, se ve la conducta narcisista perversa del marido. Como está convencido que no ha hecho nada, como no siente ninguna culpa, como da la vuelta a la tortilla atacando, descalificando. La relación de poder y control. Y, la seguridad que tiene en que es irresistible, y su sola presencia por sí sola es suficiente, sin necesidad de nada más. Arrogancia.

Me ha gustado cómo Sandy libera la ira acumulada, y lo bien que se queda después.

Me ha gustado cómo rehace su vida, logra éxito en su carrera, y deja atrás su vida anterior.

Y, de las cosas que más me han gustado en la relación entre Sandy y Aram es que Los tres amores, Eros, Philia, Ágape están presentes a partes iguales. Envidiable. Hay atracción, pasión entre ellos, una bellísima amistad, y el amor ágape brilla en la forma tan dulce en que uno y otro se cuidan. Lo pasan bien juntos, y lo pasan bien cuando están los niños.

La relación con Aram contrasta, totalmente, con la del exmarido. Pero, también, contrasta la inusual madurez de Aram frente a la del ex.

Aram y Sandy se ayudan mutuamente a cerrar etapas vitales, a encontrar su camino. Una delicia de peli.

El desenlace queda abierto. Cada cual, que interprete su final particular, a su gusto.

¿Terminan juntos o no?

Para mí, desde luego que sí.

 


 

Film: The rebound.

I loved this movie.

I had a nice time watching it. It made me laugh, and think about a lot of things.

For example, on the issue of age difference. We’re used to seeing couples who have a difference of age between them of ten or twenty years. We are not shocked to see an older man with a young woman. Catherine Zeta – Jones and Michael Douglas have a difference of age of twenty-five years, and have been happily married for over seventeen years.

And yet, the other way around is not common.

The film touches this theme among many others. Young man of twenty-five with a woman in her forties; Difference of age of fifteen years. Conversations, frequent situations, which have a touch of humor. It is striking that Sandy (Catherine Zeta – Jones) feels bad, for the young man. It is striking that she thinks that one at twenty-five has a lifetime ahead of him. It is striking that she thinks that before settling there are many adventures, follies that have to be done in order to enter into the responsibilities of adulthood.

Considering the number of relationships in which man is older… I am almost sure that the other way around this approach is not taken.

Aram Finklestein’s character (Justin Bartha) is charming. He represents a model of masculinity, very different; Tender, sensitive, human, generous, mature, and deep. In many things I feel identified with his personality.  The protagonist studied sociology, and I studied economics. And, at the end of college, Aram doesn’t find his place in the world of work, or in the environment of men and women of his age. It has very ingrained values, which do not fit with people of his age, largely concerned with sex, and night outs. At that age, he is attracted to the responsibility of fatherhood, of being responsible for the lives of others, of putting the needs of another before his own. He has no ambition for economic status, or a career, which is striking, being some of the values of men, adventure, and the conquest of women or money. He doesn’t fit with the typical male prototype. And, it’s incredibly beautiful, to see how the boundary between the typically male and the typically female, is diluted. Like me, he finds satisfaction with the freshness, and joy of the children, playing with them, talking, accompanying them in a way not so different from the way I have lived my relationship with my own children. Joy, affection, freedom, presence…

With a great sense of humor, he contrasts this model of masculinity, with other men throughout the movie. I laughed when I saw some scenes of very masculine reactions regarding hygiene, and how unromantic they come from seeing them on screen. Scenes treated with humor about how they go directly to sex, without going through friendship, or agape love, or how childish some behaviors of mature men result.

Above all, I found great how in a very short scene we may observe the perverse narcissistic behavior of the husband. He is convinced he has done nothing, he feels no guilt, and it is quite typical the way in which he turns it round as if he were the victim, attacking and disqualifying. It shows the typical relationship of power and control. And, the assurance he has in that he is irresistible, and his mere presence alone is sufficient, without needing anything else. Arrogance.

I liked how Sandy releases the accumulated anger, and how well she feels afterwards.

I liked how she remakes her life, achieves success in her career, and leaves behind her former life.

And, of the things I liked most in the relationship between Sandy and Aram is that the three loves, Eros, Philia, and Agape are present in equal parts. Enviable. There is attraction, passion among them, a beautiful friendship, and agape love shines in the sweet way in which one and the other take care of each other. They have a good time together, and they have a good time when the kids are with them

The relationship with Aram contrasts, entirely, with that of the ex-husband. But, also, it contrasts Aram’s unusual maturity versus that of the ex.

Aram and Sandy help each other close vital stages, to find their way. It is a delight of movie.

The outcome is open to the interpretation of everyone, according to their liking.

Do they end up together or not?

For me… of course they do.