Película: Matrix

Tenía muchísimas ganas de ver Matrix. Y, por fin, he podido. Me queda la última peli de la trilogía por ver.

Su mensaje es inquietante, ciertamente.

Me he dado cuenta hasta qué punto vivo mi vida cada día con esa ansiedad de sentirme controlada, observada.

Las redes sociales.

Las cookies.

Las conversaciones y whatsapps que dicen ser grabadas.

El registro de llamadas.

Los movimientos bancarios.

El localizador del móvil y del PC.

Las cámaras por toda la ciudad.

La estructura social, económica, política.

La programación insertada en nuestras mentes.

Esa sensación de no saber quién es quién.

Una enorme nube oscura que se diluye aquí y aparece allí, y no se sabe quien está detrás, y hasta qué punto elegimos o somos guiados a elegir.

Miedo, incertidumbre, oscuridad.

De alguna forma, se entiende el profundo anhelo del ser humano de llegar al nirvana, de poder descansar de la soledad, de un mundo gobernado por el miedo.

He visto las escenas de lucha de la película, con cansancio existencial profundísimo. Esa sensación de tener que estar siempre alerta, esperando a que los monstruos o sus funcionarios aparezcan.Y, vuelta a empezar. Lucha, lucha, lucha…

Cualquiera de tu entorno puede transformarse en un pis pas en uno de ellos…

Llega un momento en que se diluye la frontera de la matrix. Estar despierto no es sustancialmente mejor que estar dormido. La realidad frente a la matrix también es jerárquica, también hay filtrado de info hacia abajo y dependencia en las máquinas…

Y, luego está ese matiz que se cuela sutilmente sobre quién es el arquitecto de la matrix y su propósito. Y, ante esto no puedo evitar resonar con Morpheus, y su aceptación de si su esperanza no es más que un sueño, queda el haber vivido según un ideal de nobleza sublime.

Reconozco que en cierto modo, Matrix me ha defraudado un poco. Mis expectativas eran otras. Me sobra tanta escena de lucha. Sigue siendo mente patriarcal.

La relación entre Trinity y Neo es envidiable. Quizás lo es más por Neo, porque su patrón de masculinidad no es el típico.

Y, también es envidiable, ese pulso entre los condicionamientos limitantes de la mente programada que determinan nuestras posibilidades, y la libertad que emana de liberarse de ésta, que logra Neo.

Me quedo con los tres amores, Eros, Philia, Agape, de Neo y Trinity, y con el mundo que se abre cuando uno logra trascender la mente inferior.

 


 

Film: Matrix

I was very eager to see Matrix. And finally, I’ve been able to. I’ve got the last movie in the trilogy to see.

Its message is disturbing, indeed.

I’ve realized how much I live my life every day with that anxiety of feeling controlled, watched.

Social media.

Cookies.

Conversations and whatsapps that are said to be recorded.

The call log.

Bank movements.

The mobile and PC locator.

Cameras all over town.

The social, economic, political structure.

The programming inserted into our minds.

That feeling of not knowing who’s who.

A huge dark cloud that is diluted here and appears there and you don’t know who’s behind it, and how far we choose or are guided to choose.

Fear, uncertainty, darkness.

Somehow, one understands the deep yearning of the human being to reach nirvana, to be able to rest from loneliness, from a world ruled by fear.

I’ve seen the fight scenes in the film, with deep existential exhaustion; that feeling of always having to be alert, waiting for monsters or their officials to appear. And, start over. Fight, fight, fight…

Any of your surroundings can be transformed in a flash into one of them…

There comes a time when the matrix border is diluted. Being awake is not substantially better than being asleep. The reality versus the matrix is also hierarchical; there is also info down filtering and dependence on the machines…

And then there’s that nuance that subtly sneaks over who the matrix’s architect is and its purpose. And, in the face of this I cannot help resonating with Morpheus, and his acceptance of, if eventually his hope is but a dream, what remains is having lived according to an ideal of sublime nobility.

I admit that in a way, Matrix has let me down a little bit. My expectations were other. I am tired of so much fighting. It is more of the same, that is, patriarchal mind.

The relationship between Trinity and Neo is enviable. Maybe it’s more for Neo, because his masculinity pattern isn’t typical.

And, it is also enviable, that pulse between the limiting conditionings of the programmed mind that determine our possibilities, and the freedom that emanates from liberating from it, which Neo achieves.

I stay with the three loves, Eros, Philia, Agape, of Neo and Trinity, and the world that opens up when one manages to transcend the lower mind.