Película: Lo mejor de mi.

Esta es otra de las pelis basadas en las novelas de Nicolas Sparks, el autor de El diario de Noa. Acabo de hacer una búsqueda y me he dado cuenta que sin saberlo, he visto muchas de las pelis basadas en sus libros.

Estos días he visto un video sobre las Llamas gemelas, de Ricard Barrufet, que te invito a ver. La salida del paraíso supone la experiencia de dualidad, que se concreta en la separación de la chispa divina en dos llamas gemelas, de diferente género. Cada uno va a parar a un lugar distante y han de iniciar por separado el viaje de regreso al hogar, donde se produce el reencuentro. Se ve que es muy raro el encuentro terrenal. Se ve que solo se dará si la experiencia es necesaria para la evolución espiritual. Se ve que al no ser que la evolución espiritual sea muy avanzada, el encuentro es altamente perturbador, pues la experiencia emocional, física, mental, y espiritual que se siente no se puede dar con nadie más en todo el Universo al rememorar la anhelada unión divina. Irremediablemente las llamas gemelas son un encuentro de distinto género, a nivel de pareja, a diferencia de las almas gemelas que pueden ser hijos, amigos, padres, y pareja.

Dice Barrufet en su video que la relación de pareja con el alma gemela si bien no es igual que el encuentro con la llama gemela, aporta una gran estabilidad emocional.

Ésta sería, pues, la explicación de ese intenso anhelo de la humanidad de alcanzar esa unión perfecta.

Resultado de imagen de Lo mejor de miDicho esto, esta peli de la que escribo hoy, es probablemente un encuentro de almas gemelas bellísimo.

Las imágenes de la naturaleza son impresionantes. Por sí solas suponen un mensaje potentísimo, que comunica la paz, la conexión mágica a nivel anímico que se produce en estas relaciones de los tres amores, Eros, Ágape, Philia que tanto comento en mi Blog. Pasión, amistad, dulzura.

Tiene en común con el Diario de Noa que está la historia de amor de adolescencia y la historia de madurez, y que al ser actores diferentes irradian una fuerza muy distinta.

Destila bondad. Quizá poco plausible en el mundo tal cual es, pero sin embargo, tan anhelada por todos. La forma en que Tuck ayuda al muchacho y éste a su vez ayuda al anciano Tuck. Vínculos afectivos que se extienden durante toda una vida. La atracción chica rica, chico pobre que se ayudan mutuamente a salir de sus respectivas jaulas sociales. La frescura de su juventud que anima al anciano viudo. Gratitud de todos que actúa con hilo comunicador de la trama.

La violencia paterna es sobrecogedora. Ésta vez es violencia patriarcal padre hijo pero opera de igual manera a nivel pareja. El miedo, la cautividad, la rabia, la frustración…. La forma en que rompe la vida, el espíritu de una forma arrasadora. Esa mirada de quien tiene el interior desolado por tanto horror. Ese espíritu de protección del vulnerable que nace como resultado de ello. El anhelo intensísimo de dar y recibir el amor. El deseo de soledad, de silencio, de tranquilidad de quien ha pasado por una experiencia parecida. Las pocas ganas de socializar que te quedan cuando uno tiene ese profundo desierto interior.

Por otro lado, me he sentido identificada profundamente con Amanda y su soledad matrimonial. Comidas en sepulcral silencio hasta que suena el móvil por trabajo, y el otro se pone la máscara de simpatía, eficiencia, y mientras, transcurre la vida, y una envejece, y se va vistiendo con más arrugas, va perdiendo ilusión esperanza, alegría. Montones de recuerdos vacíos que han pasado por mi mente, vacaciones, paseos, viajes en coche, llorar sola, pasear sola, vivir sola en un matrimonio donde no eres nada o nadie. Típico patrón de masculinidad.

Aunque también he resonado con esa sensación que tiene Amanda en relación a su maternidad o en los sueños de juventud que se quedan a medio camino.

Esperanza de una masculinidad distinta, más yin. Compasión, atención, risa, dulzura, diálogo, pasión, cariño, ausencia de ambición, hambre de presente, de vida, de fusión divina.

Quizá uno de los momentos más intensos que han provocado mi lágrima fácil ha sido una mezcla de todo esto que escribo del joven de alma rota por sufrimiento, de su masculinidad tierna, de mujer que ha perdido la fuerza de la frescura del juventud en la soledad matrimonial y se quita esa losa de pesadez y contacta con la frescura de la ilusión de la juventud, de la fuerza liberadora del perdón para uno y para otro, de pedir perdón desde lo más profundo del alma, y de ese anhelo de perdonar, de liberarse del resentimiento, y el encuentro posterior limpio.

En fin, sí que es una suerte que en una vida te toque experimentar una relación con un alma gemela!!!!!!!!!!!!!

 


Si te ha resultado útil esta entrada, quizá, te gustaría colaborar a mantener vivo este Blog comprando el libro de Por una maternidad protegida. La involución de los derechos de la mujer y de la infancia en occidente, en Amazon.

Por una maternidad protegida – Kindle

Por una maternidad protegida – Papel.