Película: La isla de Nim.

Hoy me he acordado de esta película, La isla de Nim.

Supongo que por el enorme atasco con el que me encontrado esta mañana, cuando llevaba a mi hija al colegio.

Resultado de imagen de isla de minSuelo preguntarme, en mañanas como las de hoy, en el sinsentido de la vida, todos como marionetas metidas pacientemente en nuestros coches porque alguien (nube oscura) dice que así hemos de vivir.

Pienso en mi hija, y me acuerdo del corto de Alike. Horas y horas sentadas en un pupitre, para sacar un título que te permita, acceder al siguiente, y así toda la infancia, adolescencia, y juventud, para llegar a la primera edad adulta y trabajar y trabajar, sin vivir la vida en su plenitud.

He pensado como dice Claudio Naranjo que la educación nos roba la conciencia y la vida.

Supongo que por eso me ha venido a la mente esta película de Gerard Butler. La primera que vi del actor, cuando iba al cine a ver pelis de niños con mis hijos.

Vivir alejados de la programación, y de las rutinas, en una isla impresionante, de aguas transparentes, en contacto con la naturaleza, en una casa rústica y moderna, con el aire lleno de iones negativos, y el rumor del mar…

Nim, (Abigail Breslin) la niña protagonista de la película no va al colegio, ayuda a su padre a realizar diariamente anotaciones científicas, se ocupa de cuidar el huerto, y es independiente, curiosa, creativa, listísima. En fin, no puedo evitar pensar en el sistema educativo, que prima la mente racional, en el que los chicos estudian para un examen, no para la vida, para tener recursos, para desarrollar sus talentos.

Y, no puedo evitar pensar cómo se unen producción y reproducción, y Nim crece en compañía diaria de su padre.

Una visión del mundo que cuadra con la economía feminista, poner en el centro la vida, las relaciones, una vida que merece la pena ser vivida, vivir con menos, consumo según las verdaderas necesidades de la vida. No hay vara de medir de dinero.

Respeto a la naturaleza, y sus recursos.

Uso de energía limpia a través del panel solar.

Otra cosa curiosa es que Nim y su padre viven en una isla real, mientras que la escritora (Jodie Foster), vive aislada del mundo en su apartamento, como si estuviera en una isla virtual, con un estilo de vida diferente a lo establecido.

En fin, ahora escucho el sonido de los coches inmersos en el atasco de vuelta a casa, y mi mente visualiza la isla de Nim, y sonrío viendo cómo rompen las olas en la orilla.

 


 

Film: Nim’s island.

Today I have remembered Nim’s island film.

I suppose it is due to the huge traffic jam I found this morning when I was taking my daughter to school.

Resultado de imagen de isla de minI usually ask myself, on mornings like today’s, about the senselessness of life, all as puppets patiently crammed into our cars because someone (dark cloud) says that we should live like this.

I think of my daughter, and I remember the short film, Alike. Hours and hours sitting at a desk, to obtain a degree that allows you access to the next, and like this all the childhood, adolescence and youth, to reach the first adulthood and work and work, without living the life in its fullness.

As Claudio Naranjo says education takes away our awareness and our life.

I guess that this is the reason why this film of Gerard Butler came to my mind. The first one, I saw of the actor, when I went to the cinema to see movies of children with my own.

To live away from the social programming and routines, on a stunning island, of clear water, in contact with nature, in a rustic and modern house with the air full of negative ions, and the murmur of the sea…

Nim (Abigail Breslin) the girl protagonist of the film does not go to school. She helps his father to perform daily scientific annotations, deals with taking care of the garden, and is independent, smart, curious, and creative. I cannot help but think about the education system that focuses on the development of the rational mind, and children study for an exam, not for life, or to be resourceful, or to develop their talents.

And I can’t help thinking how production and reproduction are united, and Nim grows day by day with his father.

A vision of the world that fits with the feminist economics proposal, of putting in the center, life, relationships, a life that is worth living, living with less, consumption according to the real needs of life. Quite different from the actual life in which the focus is the yardstick of money.

Respect for nature and its resources.

Use of clean energy through a solar panel.

Another curious thing is that Nim and her father live in a real island, while the writer (Jodie Foster) lives isolated from the world in her apartment, as if it were a virtual island, with a lifestyle different to the established one, too.

Now, I hear the sound of the cars stuck in the daily homecoming traffic jam, while my mind visualizes Nim’s Island and I smile watching how waves gently crash on the shore.