Película: La delgada línea roja.

Quería dedicar esta entrada a la película, La delgada línea roja.

Resultado de imagen de la delgada línea rojaHace unos días leí un artículo buenísimo en el Blog de cine, Espinof, en el que mencionaba al director de cine Terrence Malick.

Me llamó la atención que Malick no quiera ser fotografiado, que no conceda entrevistas, y que tenga un enorme prestigio como cineasta, y libertad para realizar sus proyectos, de acuerdo con su misión.

No sé cuál es su misión, esto no lo explicaba el artículo, pero ciertamente intuyo que tiene un componente espiritual enorme. Escuchando sus reflexiones sobre la vida, la crueldad, el amor, en boca de distintos soldados, las poderosas y bellísimas imágenes y sonidos de la naturaleza, no he podido evitar sentir una conexión profunda con su mensaje.

La banda sonora es impresionante. Acabo de leer que es de Hans Zimmer, que también compuso la de Gladiator.

Al acabar de leer el artículo busqué información sobre el director, y resulta que no había visto nunca una de sus películas. Así que, La delgada línea roja, es la primera que veo, y desde luego, en cuanto tenga la oportunidad, veré más, porque ésta me ha impactado.

Es una película de guerra, y sin embargo, simbólicamente, representa la vida que llevamos cada día. El sinsentido de la guerra, lo poco que importa la vida de los mandados, (soldados), su incapacidad para salirse del orden establecido que marcan las élites. Quien se sale, es perseguido, reinsertado. Quien se opone, quien protege al vulnerable de órdenes estúpidas, es relegado. Los mandos superiores obedecen y se arrastran ante el superior y de forma ciega, cumplen las órdenes, y son implacables con los de abajo.

La guerra…

La vida laboral, la política, es tan parecida…

La cadena de mando, la explotación y destrucción de la naturaleza, leyes estúpidas, crueldad, desconexión con el corazón.

Y, sin embargo, se cuelan las impresionantes imágenes y sonidos de la naturaleza, que son energía de vida. Se cuela la abundancia de la vegetación, la luz en distintos momentos del día, animales de distintas especies, a los que el hombre gris no deja vivir.

Al comienzo de la película hay imágenes de indígenas, de su contacto con la naturaleza, y sus ciclos, de la vida sencilla, alejada del capitalismo, de su alegría…

Da que pensar, lo enferma que es nuestra civilización.

La guerra embrutece al hombre. Estoy de acuerdo. Rompe su conexión con la vida, con la libertad, con la dignidad, con la alegría. Pierde todo en el camino, incluida,  la desconexión con los seres queridos, a los que va perdiendo por el camino.

El hombre es prisionero de la guerra.

A veces, escaparse significa abrir la cajita de recuerdos felices, para sobrellevar tanta oscuridad.

Uno de los mensajes de la película es mostrar a los hombres de los dos bandos, y sus muestras de dolor ante la muerte de los compañeros, sus lágrimas, su desesperación, su histeria, su horror, el cansancio, la sed, la suciedad…

No hay diferencia. Mensaje de todos somos uno, la humanidad.

Uno se da cuenta, según ve las imágenes de lo absurdo de todo.

Malick, sin embargo, cuela el mensaje de esperanza, a través de uno de los soldados. Esperanza de que la humanidad despierte del sueño de cautividad. Esperanza que surge cuando descubre la belleza, la luz de la compasión, del amor en su interior.

Es una película bien intensa, con un contenido potentísimo.


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