Película: La casa del lago.

Primero de todo, decir que estos meses, he estado entretenida escribiendo mi siguiente libro, y, por eso, no he escrito mi entrada semanal. Así que, mientras ultimo las últimas fases de la autopublicación en Amazon, me he animado a volver a escribir en el Blog.

Quería dedicar esta entrada a la película, La Casa del Lago.

Líneas temporales, vidas paralelas, saltos en el tiempo…

No sé qué concepto aplicar a la peli.

Es un romance entre dos almas perdidas, un arquitecto, Alex Tyler (Keanu Reeves) y una doctora, Kate Forster (Sandra Bullock). Brillan los tres amores, Eros, Philia, Ágape. Ni Alex, ni Kate encajan en la vida social típica. Viven en ella, y buscan sin saber qué buscan hasta que se encuentran. Lo curioso es que él vive en el 2004 y ella en el 2006. Contactan a través del buzón de la Casa del Lago, que actúa como portal en el tiempo de sus cartas.

La peli me ha hecho pensar sobre la forma en que con nuestras decisiones se van creando distintas vidas alternativas. Todas están activas potencialmente o quizás, incluso, de facto ocurriendo simultáneamente. Lo que enlaza con el concepto de Maya, ilusión, del que hablaba OSHO en sus libros. Lo real o lo eterno solo se puede ver por el ojo espiritual, mientras que la vida de cada día que parece tan real, es como vemos en la película, una posibilidad entre muchísimas. No sé si lo malo o lo bueno es que no lo sabemos, mientras que Kate y Alex sí y con sus decisiones van creando su vida, saltando, conscientemente, de posibilidad vital en posibilidad vital.

Alex Tyler tiene un patrón de masculinidad, diferente, que contrasta con el del su hermano, el de su padre y el de novio de Kate. Los otros hombres representan diferentes características del patrón de masculinidad típico.

El novio de Kate, en apariencia un encanto, pero volcado en su vida externa, rodeado de conocidos que no amigos, con una rica vida social y el resto del tiempo dedicado al trabajo. Se entrelazan las relaciones y la vida profesional, nutriéndose mutuamente. La vida personal, se diluye entre ellas.

Aunque, también hay otro detalle masculino que es el de hacer que ella viva la vida que a él le cuadra con sus propios planes. Escondido esto, tras su encanto. Y, esto sucede en los dos periodos vitales diferentes que comparten.

Vida vacía. Soledad de pareja.

Y, sin embargo, tan común.

El padre de Alex es un hombre áspero, con un gran reconocimiento profesional, que  ha conseguido a costa de no tener vida personal.

Una vida vacía, fría, triste…

Y, sin embargo, tan común.

La incompatibilidad entre capital y vida. Tiempo para la acumulación de capital y medallas versus tiempo para la vida.

La vida del hermano, a caballo entre intentar encajar en la forma de vida del padre y sin embargo, atraído por la independencia de pensamiento, y vida del hermano. Atascado en la atracción por el éxito profesional y el estatus, típicamente masculina, sin entender que Alex no lo sienta. Esto último representado por el símbolo del coche de Alex, que es viejo. El coche de Kate también lo es. Por tanto, el coche que es un símbolo de estatus social, actúa como uno de los símbolos que indica una de las conexiones que hay entre ellos. Hay otras, como que a ambos les encanta la propia Casa del Lago, o la forma de vida retirada, o la conexión con la naturaleza.

Las vidas de los tres hombres simbolizan el éxito desde el punto de vista de la sociedad. Mientras que Kate y Alex simbolizan desde ese punto de vista una perspectiva vital a-social, y por tanto, paradójicamente, menos sana, según los cánones sociales. La eterna contradicción entre los valores de los mundos inferiores y los mundos superiores.

Si el patrón de masculinidad fuera más como el de Alex, nuestro mundo sería otro.

También, me ha hecho reflexionar la peli sobre la forma en que nuestra vida se va desenvolviendo, según nuestros procesos Kármicos, a través de obstáculos y sincronicidades. Por un lado, el papel Kármico que cumple nuestra infancia en la elección de la vida que hacemos. En este caso, el padre áspero de vida vacía, que causa el deseo de Alex de vida, más retirada, más sencilla, más de puertas a dentro. Por otro lado, la forma en que caprichosamente se va sucediendo el devenir vital de Kate y Alex, dándoles nuevas oportunidades de cumplir aquello que tienen que cumplir y, también, de recibir la ayuda para que se produzca el encuentro mágico.

Es una peli que contiene muchos mensajes, escondidos tras un bello romance.

 


 

Film: The Lake House.

First of all, these last months, I have been busy writing my next book, and therefore I have not been able to write my weekly entry. While I am going through the last phases of the self-publishing process on Amazon, I’ve decided to write again in the Blog.

I wanted to dedicate this entry to the film, The Lake House.

Temporary lines, parallel lives, time jumps…

I am not sure what concept apply to the movie.

It is a romance between two lost souls, an architect, Alex Tyler (Keanu Reeves) and a doctor, Kate Forster (Sandra Bullock). The three loves Eros, Philia, and Agape shine.  Neither Alex nor Kate fit into the typical social life. They live in it, and they search for something, not knowing what they are looking for, until they meet. The funny thing is that he lives in 2004 and she lives in 2006. They contact through the mailbox of the Lake House, which acts as a portal in time, of their letters.

The film has made me think about how our decisions create different alternative lives. All are potentially active or perhaps even de facto happening simultaneously. This links to the concept of Maya, illusion, which OSHO spoke of in his books. The real or the eternal can only be seen through the spiritual eye, while the life of each day which seems so real, is as we see in the film, a possibility among many. I don’t know if the bad thing or the good thing is that we are not conscious of it, while Kate and Alex are and with their decisions they create their lives, consciously jumping out from one vital possibility to another.

Alex has a different masculinity pattern that contrasts with that of his brother, his father’s and Kate’s boyfriend. The other men represent different characteristics of the typical masculinity pattern.

Kate’s boyfriend, in appearance very charming, but focused in his external life, surrounded by acquaintances who are not friends, with a rich social life and the rest of the time devoted to work. Relationships and professional life are intertwined, nurturing each other. Personal life is diluted among them.

In addition, there is also another masculine detail in the way he tries to make Kate live the life that fits with his own plans without taking into consideration her own preferences. This is hidden, behind his charm. And, this happens in the two different life periods they share.

Empty life. Couple’s loneliness.

And yet so common.

Alex’s father is a rough man, with great professional recognition, who has achieved it at the cost of not having a personal life.

An empty, cold, sad life…

And yet so common.

The incompatibility between capital and life; Time for capital accumulation and medals versus time for life…

The life of the brother, on horseback between trying to fit into the style of life of the father and yet attracted by the independence of thought, and life of his brother. He is stuck in the achievement of professional success and status, without understanding that Alex does not feel it. The latter represented by the symbol of Alex’s car, which is old. Kate’s car is also old. Therefore, the car, which is a symbol of social status, acts as one of the symbols that indicate one of the connections between them. There are others, such as that both love the Lake House itself, or the retired way of life, or the connection with nature.

The lives of the three men symbolize success from the point of view of society, while Kate and Alex according to this point of view, are a-social, and therefore, paradoxically, less healthy according to social canons. This represents the eternal contradiction between the values of the lower worlds and the higher worlds.

If the pattern of masculinity were more like Alex’s, our world would be another.

It has also made me reflect on how our lives unfold, according to our Karmic processes, through obstacles and synchronicities. On the one hand, the Karmic role that our childhood fulfills in the choice of life we make. In this case, the rough father of empty life, which causes Alex’s desire for life, more withdrawn, more, simpler, more doors inside. On the other hand, the way in which Kate and Alex’s life-making, apparently randomly, gives them new opportunities to fulfill what they have to accomplish and, also, of receiving the help needed for the magical encounter to occur.

It’s a movie that contains many messages, hidden behind a beautiful romance.