Mi cuenta de Facebook… bloqueada.

Estos días Facebook me ha bloqueado mi página de Porunamaternidadprotegida. Supongo que el poderoso patriarcado ha movido hilos por mi activismo en pro de los derechos de la mujer y de los niños de vivir una vida plena, con dignidad, libertad y paz, sin violencia patriarcal.

Aunque desde niña, siento esta inquietud, ha sido mi vulnerabilidad, mi dolor, mi frustración como mujer víctima de violencia patriarcal no judicializada la que me ha llevado a coger la pluma y dar testimonio de que la pobreza tiene rostro de mujer, y de la tremenda regresión de los derechos de la mujer y de la infancia en todo el mundo.

Escribo bajo pseudónimo porque mi posición es muy vulnerable y he de protegerme a mí y a mis hijos. No andaba desencaminada… teniendo en cuenta que los hilos patriarcales han bloqueado mi página cerrando mi acceso a casi 800 contactos que me supone el trabajo de todo un año.

Me he dado cuenta de lo tremendamente frágil que es la red de sororidad. Al cortar el acceso a Facebook, me aíslan de mi red de apoyo de mujeres, y me dificultan divulgar los artículos de mi Blog. Es curioso… para quienes somos víctimas de la violencia patriarcal en la intimidad, el aislamiento es una de las estrategias clave. Y, es bien llamativo que es lo mismo que han hecho al bloquearme el acceso al muro. Salvo algunos contactos con los que me he intercambiado el mail… he perdido el acceso al resto.

En este contexto, me he acordado de que hace unas semanas publiqué un artículo sobre el apego en mi muro, y se desarrolló un hilo de diálogo entre mujeres sobre las distintas posiciones feministas, respecto a la elección entre trabajo y familia que en algún momento de nuestras vidas las mujeres hemos de hacer.

Hoy, que los hilos patriarcales me han separado de la red de sororidad, me he acordado de aquella conversación y he sentido tristeza. He sentido que de alguna forma las mujeres no tenemos esa fraternidad de grupo que tienen los hombres, desconfiamos de nosotras, nos mentimos, arruinamos, despreciamos, avergonzamos, nos vemos como enemigas y no como aliadas.

Hoy, en mi soledad de mujer víctima de violencia patriarcal he echado de menos esa fraternidad femenina o red de sororidad que necesitamos tejer con urgencia, y con infinito respeto y amor. Mal que nos pese, el patriarcado nos sigue metiendo en la tienda roja, esclavizándonos sutilmente.

Necesitamos apoyarnos y unir la fuerza de nuestra tienda roja para poder liberarnos.

En algún momento, volveré a abrir una nueva página, pero no será hoy, tengo que recuperar fuerzas, sacudirme el polvo, y volverme a levantar, renaciendo de mis cenizas… como el ave phoenix.

Si en el interin, me queréis contactar este es el mail de mi Blog: info@porunamaternidadprotegida.es

Un abrazo virtual a todas.

Porunamaternidadprotegida