Meditación.

Quería dedicar esta entrada a la meditación.

La meditación entró en mi vida, cuando empezó mi búsqueda espiritual, hace más de diez años.

Imagen relacionadaEmpecé practicando las meditaciones guiadas de OSHO y leyendo sus libros de recopilación de los diferentes tipos.

He practicado un montón de ellas.

Algunas de las meditaciones activas son minutos de baile seguidos de momentos de relajación.

Me recuerdo a mí misma con tesón tratando de seguir las instrucciones, y pensar, saber, con seguridad que ese era el camino. Sentir que algo se iba a revelar en mi interior.

La meditación es una parte de las enseñanzas de OSHO.

Es la inquietud del buscador de conocer los misterios de la vida, de estar saturado del mundo exterior y desear con toda tu alma encontrar la paz. Recuerdo la sensación de leer sus libros. Algunos con imágenes bellísimas, de paisajes, de gentes. Recuerdo la inmensa conexión con sus palabras. Recuerdo como la suma de todo, meditar, sus libros, fueron abriendo una puerta en mi interior, un lugar de infinita luz.

Quizás la meditación guiada Cuerpo – Mente, fue la primera en la que al acabar el CD, sentí por primera vez esa sensación peculiar de estar despierta pero con el cuerpo dormido.

Las primeras sensaciones son de choque. Abruptamente, ver el excesivo rol que damos al yang, a la mente racional, a hacer, a pensar…

Vi la vida tan absurda que llevamos, la poca importancia que damos a las cosas del alma.

Meditar saca a la superficie muchas cosas reprimidas, escondidas, ocultas en nuestro interior. Durante mucho tiempo, meditar, sacaba de muy dentro de mí, lágrimas infinitas.

Meditar acalla el parloteo de la mente, te ayuda a relajar el cuerpo.

OSHO decía que el meditador tarde o temprano llega al chakra corazón.

De todas las meditaciones, la que siempre me gustó más es Vipassana.

Meditar es iniciar un camino vital. No puedo decir que por arte de magia empezar signifique estar permanentemente en un lugar de luz. Al principio son unos instantes,  lo que dura la meditación. Con el tiempo, te ayuda a volver al equilibrio después de la tempestad.

Si te animas a empezar…

Encender incienso, una vela, ropa cómoda, tiempo de silencio, música de meditación, tranquilita. Yo prefiero estar tumbada, con los brazos separados un poco del cuerpo y las piernas ligeramente separadas entre sí. Las palmas de las manos para arriba. Taparse con una mantita, porque al meditar se  siente frío. Cerrar los ojos, ir relajando lentamente todas las partes del cuerpo. Hay personas que se concentran en la respiración. Yo miro mi mente, los pensamientos invaden mi mente, como nubes. Al principio pasan muy rápido, según pasan los minutos se van espaciando, y hay momentos en los que mi mente es un cielo azul. Salen los pensamientos de las cosas que me preocupan, las que tengo que hacer, las viejas heridas de guerra, ideas. Salen sentimientos, de gratitud, de alegría, de pena. Miro todo sin juzgar. Dejo que salgan lágrimas o risas o sonrisas. Con frecuencia, me doy cuenta lo cansada que estoy.

Otras veces, visualizo una escalera blanca. Bajo lentamente los escalones, que me llevan a mi lugar de refugio, una playa blanca, cálida, con un mar azul, bellísimo. Es un lugar de silencio, de paz, de amor. Estoy a salvo. Solo luz infinita. Escucho el rumor de las olas, veo delfines a lo lejos.

Después de bajar la escalera, cuando llevo un ratito mirando el mar, escuchando a las gaviotas, formulo una pregunta, una duda, un problema, pido ayuda. Al principio está oscuro, y a veces llega una imagen de cómo proceder, surge en mi mente una palabra, la imagen de una persona, una película, o siento la respuesta en mi interior de forma muy clara. Hay personas que no ven imágenes, ni sienten la respuesta, hay personas que escuchan sonidos, tienen sensaciones. Hay veces, que no llega nada, y después en un tiempo, por sincronicidad aparece la respuesta.

Otras veces, me vence el cansancio, y me sumo en un sueño apacible. No importa. En el sueño nuestra alma viaja a la luz, a coger fuerzas.

Cuando acaba la meditación, estoy en paz.

Cuando en el quehacer diario pierdo mi energía de luz vuelvo cuando puedo a mi bello refugio marítimo interior.

Dedico esta entrada con infinito cariño a Fátima.


Fuentes:

Meditación para gente ocupada – OSHO.

Guía práctica de la meditación – La primera y última libertad.

Osho Nadabrahma Meditation CD.

Chakra Breathing CD.

Osho Kundalini Meditation CD.

Info Web OSHO sobre meditación.

video You Tube OSHO – Meditación guiada autosanación.