Maltrato – Apoyo legal.

Uno de los problemas que yo veo es que la realidad no es lo que se denuncia, porque hay muchísimos, muchísimos casos que pasan desapercibidos. No se denuncia por vergüenza; por el sin sentido de poner una denuncia y volver a tu casa; porque tan pronto siga su curso la denuncia, hay juicio; por proteger a tus hijos del bochorno social que sea pública la situación que se vive en el hogar; porque es vox populi que no sirve de nada (caso de Doña Ángela González); porque está tan extendido que los hombres traten mal a las mujeres que una mujer puede estar viviendo así años y años sin saber que eso, legalmente es maltrato. En fin, seguiría indefinidamente.

Se dice que la mayoría de las demandas por maltrato psicológico se archivan porque son temas subjetivos los que subyacen detrás. Es decir, no hay maltratador si no hay una víctima. Es como si el sistema culpara a la víctima de su desgracia. Lo cual es bastante injusto, porque tanto maltratador como víctima suelen venir de entornos familiares disfuncionales, donde no han tenido suerte con los afectos. Pero una vez que la víctima se encuentra en una relación disfuncional, la cuestión es si el sistema le protege o no.

Para poder demandar por maltrato físico, tienen que prácticamente abrirte la cabeza para que un médico lo certifique y puedas ir a la policía.

En la Web MUM, mujeres unidas con el maltrato, se puede leer una descripción de las conductas que un maltratador usa para someter y controlar, una descripción de la mujer objeto de maltrato, y de su actitud.

Por otro lado, si en lugar de denunciar en la policía o llamar al 016, consultas con un abogado, te encuentras con que dada la situación legal en el juzgado de familia, con frecuencia, recomiendan que para proteger a los hijos (solo el 3% de los hijos de mujeres maltratadas queda libre del régimen de visitas), y de la reducción del nivel de vida, y de la arbitrariedad en el pago de la pensión y gastos extraordinarios, y de los conflictos en el juzgado, y la experiencia traumática del juicio, del informe psico-social, de que se extiende en el tiempo cerca de dos años, recomiendan aguantar, porque el tiempo corre a favor de los hijos. Cuantos mayores son, más probabilidades tienen del régimen libre y voluntario. Recomiendan no denunciar para que no se tramite por el juzgado de violencia el divorcio, porque las condiciones suelen ser diferentes, y porque si hay medidas cautelares provisionales hasta que no haya sentencia la situación es comprometida económicamente. En esta situación, no puedes enfrentarte y tienes que tragar lo indecible para que no salte la chispa, y haya bronca. Es un infierno, pero el divorcio también es un enorme derroche de recursos, porque se perpetúa la guerra después, y porque por los estereotipos que rigen socialmente, en toda la sociedad, en asistentes sociales, fiscales, psicólogos, jueces, policía, es bien difícil que dejen a los menores elegir cómo quieren vivir, cómo relacionarse o no con cada progenitor, y que los tribunales respeten su derecho a la vida, no solo a vivir vs morir, sino a poder vivir la vida plenamente, sin miedo, en paz, y libre de violencia, y por ello se suceden los juicios de faltas, las reclamaciones a la Audiencia Provincial, las Demandas de ejecución, o de modificación, y el problema se dirime en los tribunales durante años, para horror de los hijos y de una misma. Y, además, como está tan arraigado que un maltratador no tiene porqué ser un mal padre, y que es bueno para el menor tener una relación con el padre aunque sea violento, con frecuencia, se recomienda, tapar el abuso, y concentrarse solo en la relación entre el padre y los hijos lo que perpetúa en la sociedad el patrón del maltrato porque al ser tolerado socialmente,y protegido por los tribunales estos estereotipos, el patrón pasa de generación en generación de padres a hijos, y deja enormemente desprotegida a la mujer, a la que a la larga encima pueden acusarla de “síndrome de madre maliciosa” o el colmo de los colmos, en lugar de llevar a prisión al que no pague la pensión, o al que maltrata…llevar a la mujer maltratada porque los hijos se niegan a relacionarse con el padre.

Si veo el bosque, en lugar de los árboles, entiendo que la cuestión no es denunciar o no, y si el país tiene profesionales formados para atender a las víctimas, y procedimientos una vez que se produce el maltrato. A mi entender, hay que llegar a la causa, no curar sino prevenir. Y, lo que veo es que es necesario Proteger la maternidad para parar la violencia de género.

En primer lugar, para prevenir la violencia de género es preciso Proteger la maternidad permitiendo a los niños, y adolescentes relacionarse libre y voluntariamente con sus padres según sea su relación con ellos, siempre teniendo en consideración los intereses y opiniones de los menores. Si ellos no quedan libres las mujeres seguiremos atrapadas en el círculo vicioso de la violencia de género.

En segundo lugar, para prevenir la violencia de género es preciso Proteger la maternidad desde el punto de vista económico, garantizando su autonomía e independencia, cuando se trabaja a tiempo completo como madre.

Al Proteger la maternidad la mujer puede “abrir la puerta y salir” sin llegar a los extremos a los que se llega, sin necesidad de denunciar, o de morir en el intento.


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