Madre e hija, separadas y silenciadas por SAP durante 18 meses.

Hace más de un año que sigo el caso de esta madre silenciada por SAP. El lunes la conocí en persona. Es otra madre coraje, de una fuerza de espíritu impresionante. Su historia es demoledora. Ha estado sin ver, ni hablar con su hija por orden judicial por SAP durante 18 meses.

Esta es la carta escrita por ella:

Mi nombre es —-, tengo 38 años y me dedico diariamente a cuidar de los libros y hacer que la gente los quiera y se interese por ellos cada vez más, pues mi profesión de bibliotecaria requiere de este afán. Me siento mujer de maternidad amedrentada, vejada, humillada… y se preguntarán por qué… Es fácil se madre cuando te dejan amar y cuidar aquello que concebiste durante nueve meses, pero es tremendamente complicado cuando aquella experiencia se revela contra ti, y termina convirtiéndose en el peor de tus tormentos.

Aquella muñeca con cara de ángel y pelo color tostado, nació un 10 de julio de 2009. Fue impresionante cuando me miró con aquellos ojos verdes DE DIOSA que hacen alarde a su nombre. Ay! Mi querida hija… Desapareció un 26 de febrero de 2015 del Colegio donde habitualmente recibía su formación. Con tan sólo cinco años y medio; tres policías vestidos de paisano pertenecientes al SAF (Servicio de Atención a la Familia) la subieron a un coche camino de la Comisaría de Talavera de la Reina para entregársela a su padre, sediento de odio, rencor y venganza contra la madre. Aquella niña de rostro angelical, sería hasta el momento presente, su mejor arma de ataque contra la madre que le dio el ser.

18 meses han pasado desde que por última vez escuché la palabra “Mamá” en mis oídos. O aquellas otras palabras mágicas cuando me decía: -te quiero mamá, quiero jugar contigo, ayúdame con los deberes, que yo no sé…- Fue hermoso sentir la dulzura y el amor de mi hija… Me gusta recordar aquellos dibujos que ella me hacía con nuestras manos entrelazadas… eran realmente fantásticos, sólo con verlos, merecida la pena seguir viva, sólo con sentir su respiración cuando dormía profundamente, era motivo más que suficiente para darle sentido a esta vida.

Hace más de un año y medio se marchitó nuestra unión, y con esta carta quiero hacer un llamamiento social a todas las madres y padres de este país y preguntarles, ¿qué sería de sus vidas si les dijeran una mañana que ya no volverán a ver más a sus hij@s, que jamás les volverán a sentir, a tocar, a besar, acariciar, abrazar, acunar por las noches, a contarles cuentos, en una palabra, a sentir su sonrisa?, ¿qué contestarían ustedes?

Mi amarga historia comienza en el año 2008, fecha en la que supuestamente conocí al hombre con el que deseaba compartir el resto de mi vida, y del que me enamoré perdida y absurdamente. Fue una estupidez, un amor ciego y adictivo hasta que te das cuenta, que de lo que te has enamorado no es de una persona normal.

Tuve la buena, y la mala suerte a la vez, de tener con aquel hombre una hija en común, que me ata al pasado, hipoteca mi presente y violenta mi futuro, y es ahí cuando empieza la verdadera tortura; UN DOLOR, un sufrimiento tan grande, tan humanamente insoportable…, que considero que el peor de los cánceres es liviano comparado con el padecimiento psicológico, que sufre mi cuerpo a diario; sufrimiento que jamás en mi vida pude llegar a imaginar.

He sido procesada en el Juzgado de Talavera de la Reina en más de 150 procedimientos penales, azuzados por la complicidad y el engaño de una ex pareja que afirma ser Letrado, y con el apoyo incondicional de una Letrada con influencias importantes en la Junta del Colegio de abogados de Talavera de la Reina. Una manipuladora que por dinero es capaz de llevar al borde de la locura a una madre que lo único que pretende es dar la vida por su hija. Esta Letrada, llegó a manifestar a mi defensa, que tenía el encargo procesal de quitarme la custodia de la menor, y que haría todo lo posible por conseguirlo, aunque tuviera que valerse de trampas.

Recibido palizas diarias a traición por parte de mi ex pareja, son golpes bajos, sucios y duros, que no pueden llamarse golpes físicos. NO, recibo a diario golpes judiciales. He sido imputada y condenada a una pena de nueve meses de prisión y un día, supuestamente por quebrantar los deberes de custodia, y digo supuestamente, porque yo no me considero culpable por proteger del dolor a la hija que parí hace siete años. Tal vez no fui sensata, no pude serlo, no pude ser objetiva con mi hija cuando tan sólo tenía un año de edad, no podía explicarle que tenía que dejarla sola con su padre biológico, y en respuesta a ese intento de protección me encuentro con la condena, me encuentro con el castigo… y el sofoco de no saber por qué mi hija padece terrores nocturnos, pero no me queda otro remedio que cerrar los ojos, hacerme la indiferente, hacerme la dura, para que no me afecte el llanto, el sufrimiento, las súplicas de mi hija cuando con cinco añitos me decía: “¿Mamá yo te quiero, por qué me haces esto, por qué me dejas ir con él, tú te vas, pero yo qué? Adiós, Mamá…, solo es un fin de semana, podré soportarlo…”

Esos nueve meses de cárcel y un día no ha sido un castigo suficiente, para el que fue el amor de mi vida, no se conformó con ésto, necesita buscar más: su profesión de letrado le permite jugar con mis derechos fundamentales y mancillarlos, consiguiendo que recientemente vuelva a recibir un nuevo golpe, otro ataque, la humillación, la vejación, y solicita nuevamente, que me condenen a un año más de cárcel por el mismo delito de quebrantamiento de los deberes de custodia, pero ahora abren un expediente nuevo, mi supuesto delito ya no se llama quebramiento, ahora lo titulan de otra manera: desobediencia grave a la autoridad o funcionarios. SI, el Juzgado de Talavera de la Reina colabora a que se me juzgue y condene dos veces por los mismos hechos juzgados, o “cosa” juzgada, sólo que denominados de diferente manera, a pesar de que los juzgadores sean consciente que estas acciones vulneran El Tratado de Roma, si de respeto a los derechos humanos versamos.

Recibo persecuciones judiciales diarias por parte del Juzgado de Talavera de la Reina: el agresor utiliza como instrumento a los agentes de la Policía Local y Nacional, para que me acosen en cualquier lugar que me encuentre haciendo vida normal alegando que estoy en búsqueda y captura; sin especificar, por supuesto, el delito del que se me acusa. Se ha procedido a mi detención ilegal en dos ocasiones; alegando que me niego a recoger algunas de las cuantiosas cédulas de notificación que el Juzgado me envía, las cuales siempre las hacen coincidir con el régimen de visitas del padre biológico, el cual se encarga cuidadosamente de que el Juzgado me haga llegar al domicilio: sentencias condenatorias, ejecutorias, citaciones para juicios de faltas, denuncias falsas o cualquier otro tipo de documentación judicial, precisamente el día antes en que tiene que llevarse a cabo la entrega de mi hija en el Punto de Encuentro Familiar de Talavera de la Reina, con la intención de que esa entrega no se lleve a cabo, para poder consumar el único de los objetivos de un padre frío y calculador, esto es, que por incumplimientos de régimen de visitas se proceda a la retirada absoluta de la guarda y custodia a la madre. Incluso, el Juzgado de Talavera de la Reina, cambiaba las fechas de entrega y recogida de mi hija, con la finalidad de provocar confusiones que justificaran incumplimientos inciertos, y fue así como ocurrió la emboscada que me tendió mi ex pareja y su familia a las puertas del Colegio, donde cursa los estudios mi hija, alegando que el debía hacer la recogida en una fecha que conscientemente sabía no le correspondía por turno de alternancia, impidiéndome la salida e intentando agredirme delante de mi hija, después de haber pasado cuarenta largos días sin saber ni tener noticias de mi hija e incomunicada con ella durante todo el mes de agosto, y parte del mes de septiembre del año 2014. La denuncia que interpuse contra mi ex pareja por estos hechos, fue automáticamente archivada dejándose sin efecto, por parte del Juzgado, la orden de protección que solicité, ya que fui amenazada por mi ex pareja con ser encarcelada y que me mataría con una pistola a mí y a mi familia si yo impedía sus pretensiones de guarda y custodia. Es la segunda denuncia por violencia de género que me archiva el Juzgado número 5 de Talavera de la Reina, la primera se archivó por falta de pruebas, nadie escuchó como mi ex pareja me amenazó por teléfono refiriéndome sarcásticamente, que me quitaría del medio y gastaría toda su herencia en meterme y sacarme del Juzgado sin importarle que nuestra hija estuviese por medio. La segunda denuncia, por violencia de género, no ha pasado de una sencilla declaración, ni tan si quiera ha llegado a juicio…, pero es que además, todas las denuncias que le presenté a mi ex pareja por incumplimiento de régimen de visitas, o por calumnias vertidas contra mi persona, también se archivan, pero si por el contrario, es él quien las presenta, yo que soy la mujer, entonces sí se abren procedimientos penales constitutivos de pena de cárcel para la madre custodiante, incluso arrestos domiciliarios y multas, ¿y todavía en España se habla de igualdad ante la ley entre hombres y mujeres?, debe tratarse de una broma.

Durante más de tres años se me ha sometido a un presión judicial sin precedentes, para que terminara desquiciada y cayera en una depresión o enfermedad mental, llamada “Neurosis”, que me incapacitara de por vida para poder cuidar de la única hija que tengo. Después de más de dos años de tortura psicológica, el Juez titular del Juzgado número 2 de Talavera de la Reina, PRESENCIA CRESPO, pretende, que me someta yo exclusivamente a una prueba pericial donde se debe cuestionar por un equipo psicosocial si tengo la capacidad, y si estoy en mi sano juicio, para que mi hija pueda continuar viviendo conmigo: asombroso que después de cinco años de convivencia con mi hija se cuestione por parte del Juzgado de Talavera de la Reina, que puede que esté “loca” o trastornada mentalmente, y que de esa locura se desprenda un peligro inminente para la menor. A todo esto hay que tener en cuenta, que mi ex pareja ha intentado retirarme la guarda custodia absoluta de mi hija en fechas navideñas, o utiliza las fechas de mi cumpleaños. En una ocasión aprovechó el día que cumplía años, para hacerme una llamada telefónica e indicarme que contestase a una demanda civil, y uno de los penúltimos juicios orales al que he sido convocada, donde mi ex pareja solicitó penas de prisión, sorprendentemente coincidió el día después del cumplimiento de mis treinta y siete años, 21 de mayo de 2015.

El amor de mi vida, por llamarlo de alguna manera, lo planificó todo muy bien desde el principio: solicitó que se me atribuyera la guarda y custodia de nuestra hija cuando era un bebé, pero eso sí, parece que ahora ha cambiado de idea, ya no le interesa, porque esa niña ha crecido, ya no da problemas, ya casi no necesita de su madre, –pensó-, ahora la madre no me sirve, es una niña criada y por lo tanto esa niña debe apartarse de la madre, y para conseguirlo tengo dos opciones, –pensó-, la primera: (plan A), consiste en trastornar la mente sana de la madre convirtiéndola en una mente enferma y paranoica a través de detenciones ilegales, hostigamiento, denuncias falsas, persecuciones absurdas y no fundamentadas, en una palabra, con cualquier tipo de injusticia inventada y reinventada por mi ex pareja y su influyente defensa. La segunda opción: (plan B), al ver que no le funcionó el primer plan A, ha consistido en un intento de mi ingreso en prisión, buscándome enfrentamientos con la Policía y con los funcionarios del Juzgado, y acumulando condenas por denuncias falsas y repetidas, que provoquen esa ansiada prisión y sin fianza; hechos que él considera son constitutivos de un cambio absoluto de guarda y custodia de la menor a través de mi destrucción. Además de los dos años de cárcel a los que he hecho alusión con anterioridad por presuntos quebrantamientos y desobediencias, hace tiempo recibí un Auto por parte del Ministerio Fiscal del Juzgado número 3 de Talavera de la Reina, donde se solicita sea condenada a otros dos años más de cárcel por un presunto atentado contra la autoridad, aprovechando una de las detenciones ilegales que padecí hace más de dos años, siendo víctima de una encerrona y acoso por parte de mi ex pareja y su defensa. Este Auto, pretendió ejecutarse en la misma fecha en que tuvo lugar la segunda detención ilegal con la intención de sumar dos antecedentes policiales constitutivos de mi supuesto ingreso en prisión. El Fiscal inventó, que le pegué una paliza a un Policía Nacional que le mantuvo hospitalizado y en recuperación durante tres días. Por estos hechos me embargaron una fianza de 338 euros de las cuentas bancarias que encontraron a mi nombre, precisamente el mismo día en que se ejecutó el Auto por el que se me retiraban la guarda y custodia de mi hija, 25 de febrero de 2015. Auto, que por otro lado, no me fue notificado en tiempo y forma. La Policía Nacional me lo entregó en mi casa cuando mi hija ya estaba camino de Palencia.

Pero lo último que me sucedió, es para echarse a temblar; cuando tienes la sospecha que al no funcionarle al agresor los dos planes anteriores, y que puede haber pasado a mayores, es escalofriante pensar que el último arma que pueda utilizar tu ex pareja, temas que sea la hija de ambos, y que además lo utilice contra ti misma, entonces ya no te quedan fuerzas para seguir luchando, entonces  y sólo entonces pones tu suerte y la de tu hija en manos del destino, porque sabes que la justicia no va a venir ayudarte, sino, todo lo contrario: supondrán que es alguna invención tuya para impedir el cumplimiento…, y todos tus pensamientos definitivamente se desvanecen en una pesadilla, que tuvo un principio, pero que nunca sabes, cuándo tendrá un final.

Según el Juzgado número 2 de Talavera de la Reina, me encuentro en libertad provisional sin fianza y sin haber pasado en mi vida por ninguna institución penitenciaria, ni de España ni del extranjero. Esta es la condena, que tuve que pagar por ser la madre de una hija de cinco años y medio que me necesita, y sobre todo, por ostentar su guarda y custodia hasta el 25 de febrero de 2015. A partir de esta fecha, vivo con la pena diaria de no poder abrazar, ni besar a la única hija que tengo. El Juzgado número 2 de Talavera de la Reina, me arrancó traicioneramente a mi pequeña, aprovechando que mi hija cursaba los estudios en el Colegio Santa María del Prado de Talavera de la Reina. No pude despedirme de ella. Cuando fuimos a recogerla a la 13:00 horas del día 26 de febrero de 2015, cinco agentes de la Policía Nacional, nos estaban esperando para hacernos entrega de un Auto, en el que constaba por escrito la aberración: CAMBIO DE GUARDA Y CUSTODIA ABSOLUTA Y EN EXCLUSIVA A FAVOR DEL PADRE BIOLÓGICO, IMPEDIMENTO POR LOS RIESGOS EXPUESTOS (SAP) DEL RÉGIMEN DE VISITAS A LA MADRE BIOLÓGICA CON LA OBLIGATORIEDAD DE QUE LA MADRE DEBE PAGAR 200 EUROS DE PENSIÓN EN BENEFICIO DE LA MENOR, SIN DERECHO A RELACIONARSE CON ELLA, firmado por, DON FERNANDO PRESENCIA CRESPO, EX – Juez titular del Juzgado número 2 de Talavera de la Reina, CONDENADO POR PREVARICACIÓN A DIEZ AÑOS DE INHABILITACIÓN PERMANENTE POR EL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE CASTILLA-LA MANCHA, el 23 de mayo de 2016.

 

Hasta el pasado 9 de julio de 2016 ésto es todo lo que he sabido de una hija que crié en solitario, para después ser convertida en vientre de alquiler y póliza de responsabilidad civil, teniendo en cuenta, que el padre con el que actualmente pernocta mi hija, fue demandado en el año 2012 por conductas tales como que se anunciaba personalmente en la red Internet, para captar chicas menores de 16 años que quisieran perder la virginidad y estrenarse con sus novios, especificando para ello los centímetros de su miembro sexual. El Juez, el Fiscal y la psicóloga forense, JIMENO GALLEGO que han ordenado el cambio de guarda y custodia a favor del padre, son conscientes de estas actitudes, y sin embargo han considerado más oportuno y beneficioso que sea el padre quien ostenten en exclusividad la custodia de la menor, obviando, además, las malas condiciones higiénicas en las que fue entregada mi hija por parte del padre en el mes de diciembre de 2014, alegando el Juez del Juzgado número 2 de Talavera de la Reina, que yo planifiqué un abuso sexual contra el padre de la menor con la colaboración de mi defensa procesal. Estas calumnias fueron manifestadas por el juzgador en el juicio oral, que se celebró el pasado 20 de febrero de 2015, y permanecen grabadas.

Actualmente, tengo la suerte de ver a mi hija de siete años después de pasado un año y medio de incomunicación. Nuestra unión, fue, y es tan grande, que la terapia de la amenaza y del olvido ejercida por el acientífico SAP (Síndrome de Alienación Parental), no ha podido con nuestro amor, un amor tan grande y tan inmenso que jamás podrá ser destruido con el odio y la venganza. Mi hija y yo tenemos un cita cada sábado, un vis a vis de dos horas de visita restringidas y vigiladas en el Punto de Encuentro Familiar de Palencia, donde las técnicos se aseguran de que una supuesta madre peligrosa no haga daño a su hija… Con este tipo de restricción, se invisibilizan los posibles malostratos psicológicos que el padre de la niña ejerce sobre ella. En dos visitas celebradas los días 9 y 16 de julio de 2016, la niña manifestó temor de volver con el padre con el que convive desde hace año y medio. ¿Y ustedes se preguntarán? ¿Cómo es posible que después de un año y medio la menor manifieste temor de ir con su padre en una convivencia habitual? Nadie sabe lo que pasa en esas cuatro paredes paternas… nadie se molesta en hacer averiguaciones, porque han dejado a una madre incapacitada legalmente, para que un padre siga ejerciendo el maltrato a través de su propia hija.