Hoponopono

Quería compartir esta foto, por mi monólogo de sanar el corazón humano, de conectar con la espiritualidad, con la paz, y la libertad que se siente cuando uno empieza a dejar a un lado los condicionamientos sociales, y conecta con la verdadera esencia del ser humano.

hooponopono

Detrás de la falta de esperanza, se encuentra, la ira, y detrás de la ira se encuentra escondida, la tristeza. Detrás de la tristeza, la injusticia, el dolor, la traición.

Las mujeres víctimas de violencia patriarcal, activan el arquetipo del warrior – guerrero, porque no quieren ser humilladas, engañadas, torturadas de nuevo.

En los grupos de Facebook, muchas veces, salta esa ira contenida durante mucho tiempo, que se descorcha y sale con una fuerza imponente, provocando conflictos entre nosotras.

OSHO, lo llama Abrir la puerta del infierno.

En el Eneagrama, uno baja irremediable por la escalera hacia la enfermedad.

Jesús lo llamaba… poner la otra mejilla.

Y, esta frase repetida con distintas palabras por los maestros espirituales, no se refiere a la estrategia de no violencia de Martin Luther King y Gandhi, de aguantar estoicamente el chaparrón.

Se refiere, a un movimiento interior, no exterior.

Se refiere a no responder con oscuridad a la oscuridad, porque la oscuridad gana. Tampoco es responder con luz, porque la oscuridad tiene un poder inmenso en este plano, y te encontrarías con la misma suerte de Gandhi o Martin Luther King o Jesús…

Simplemente es conectar con ese lugar interior de paz, donde nadie puede llegar.

Entender que somos seres en evolución, y que la bondad es el signo de la salud mental….

Comparto esta foto de la oración de HOPONOPONO:

Te quiero.

Lo siento.

Por favor, perdóname.

Gracias.

Decir estas palabras a alguien agarrado a la oscuridad como un hombre violento, narcisista perverso, es una pérdida de tiempo. Es importante ver que existe la oscuridad, y que nos hemos de proteger de ella. La oscuridad surge por gigantesco vacío interior resultado del hambre de amor del ser humano, que hace cada vez más frágil nuestra conexión con el alma. En el extremo, se produce una desconexión total, siendo imposible recibir amor, e incluso responder con más oscuridad ante las muestras de cariño, y compasión.

Decirlas en nuestro interior nos libera de la ira, y nos conecta con la libertad de ser dueños de nuestro propio destino.

Repetir la oración, en nuestro interior, muchas veces al día, eleva nuestra vibración y nuestra conexión con la Fuente.

Bañar nuestras relaciones de luz, con estas palabras, produce una gran sensación de bienestar.

Esta semana escribí una entrada en mi Blog sobre la necesidad de construir puentes entre las feministas constructivistas y las espirituales, porque ambas defendemos lo mismo desde puntos de partida diferentes.

Por eso, ambas tenemos razón.

Por eso, somos piezas del puzle.

Unas somos más yin, otras más yang, y nos necesitamos unas a las otras, nos compensamos nuestros talentos y nos completamos.