Espiritualidad: Transformarse en mariposa.

Estos días he leído que la mariposa es el símbolo de la transformación espiritual. Es el símbolo del alma liberada de la prisión, que vuela hacia la luz.

Primero somos la oruga que se arrastra por el suelo, sin saber que es una coraza, un disfraz, que esconde nuestra verdadera naturaleza.

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Es la etapa camello. En la que decimos «SI» a la programación del inconsciente colectivo, a la programación de la educación, de la cultura, del statu quo.

Perdemos la alegría del niño, y nos transformamos en el hombre gris, obediente y sin conciencia crítica, alejado de nuestro corazón, bajando nuestra vibración, anestesiado.

De pronto, sentimos, que tiene que haber algo más, que la vida no es arrastrarse. Nos ahogamos en esta forma de vida. Sentimos ansias de libertad, de felicidad, de plenitud.

Vemos las mariposas y soñamos con ser una de ellas.

Nos sentimos tan tristes, solos, oprimidos, que nos metemos en nosotros mismos, nos transformamos en capullo, inerte, inmóvil desde el exterior, iniciamos un solitario viaje interior.

Primero todo está muy oscuro, no vemos nada.

Pero una tenue luz interior nos anima a seguir. Tenemos la certeza de que vamos por el camino correcto. Sabemos que vale la pena el esfuerzo. De pronto, rompemos el capullo, con infinito esfuerzo, dolor y lo conseguimos…. tenemos alas. Alas multicolores. Volamos libres.

Me animé a crear el capullo. Todavía no he llegado al estadio mariposa. Viajo hacia la luz. Tengo la certeza, la ilusión, la esperanza de que llegaré. Siento gratitud por mi época de oruga, siento gratitud por esta nueva etapa del viaje. Sé que podré volar libre.

Me ha encantado saber de este símbolo, pues ciertamente, el viaje espiritual lleva toda la vida, muchas vidas. Es un paso adelante, tres para atrás, y vuelta a empezar. Lleva tiempo, constancia, valor, y certeza.

Aunque quizá uno de los regalos más impresionantes del viaje es poder disfrutar de la belleza de la eternidad del momento presente.  La primera vez que lo sentí fue estando con mis hijos de pequeñitos. Es una sensación que se para el tiempo. Todo cobra vida. Todo tiene más color. Es como ir a cámara lenta. Es sentir lo extraordinario que es la vida en sí misma. Conectar con el sonido de la naturaleza. Sentir a los pajarillos, acariciar a mi perrita, la brisa en mi rostro, el sonido de los árboles. Hacer las cosas, cualquiera, hasta la más sencilla, con sensibilidad, con paciencia, con tiempo.

He visualizado las mariposas en mi meditación. He sentido cómo las mariposas elevan mi vibración. Me hacen sentir alegría. Son tan ligeras, tan arcoíris, tan suaves, tan silenciosas, tan delicadas.

Me parecen una obra de arte de la naturaleza.

Me alucinan los colores tan, tan diversos e intensos.

Las mariposas son alegría, libertad, belleza, sensibilidad, dulzura.

 


 

Spirituality: To transform into a butterfly.

These days I have read that the butterfly is the symbol of spiritual transformation. It is the symbol of the soul liberated from its prison, flying towards the light.

We are first a caterpillar crawling on the ground, without knowing it is a shell, a costume that hides our true nature.

Resultado de imagen de mariposaIt is the camel stage. In which we say «Yes» to the programming of the collective unconscious, to the programming of education, of culture, of the status quo.

We lose the joy of the child, and we are transformed into the gray man, obedient and without critical conscience, away from our heart, lowering our vibration, anesthetized.

Suddenly, we feel that there has to be something more, that life is not crawling. We suffocate in this way of life. We feel the urge of freedom, of joy, of fulfillment.

We see butterflies and dream of being one of them.

We are so sad, alone, oppressed, that we withdraw inside us, we transform into a cocoon, inert, still from the outside, we began a lonely journey inside ourselves.

At first everything is very dark, we cannot see anything.

But a dim interior light encourages us to follow. We are confident that we are on the right track. We know that it’s worth the effort. Suddenly, we break the cocoon, with infinite effort, pain and we succeed… We have wings, multicolored wings. We fly free.

I was encouraged to create the cocoon. I have not arrived  to the stage of butterfly. I travel towards the light. I have the certainty, the illusion, the hope that I’ll get there. I feel gratitude for my time of being a caterpillar, I feel gratitude for this new stage of the journey. I know that I will be able to fly free.

I was delighted to learn about this symbol, because certainly the spiritual journey takes the whole life, many lives. It is a step forward, three back, and back again to the beginning. It takes time, perseverance, courage, and certainty.

But perhaps one of the most impressive gifts of the journey is to enjoy the beauty of the eternity of the present moment.  The first time I felt it was being with my children’s when they were very small. It is a feeling as if time stops. Everything comes alive. Everything has more color. It is like going in slow motion. It is to feel the extraordinary thing is the life itself. Connect with the sound of the nature. Feel the sparrows, petting my dog, the breeze on my face, the sound of the trees; Doing things, even the simplest, with sensitivity, patience, with time.

I visualized the butterflies in my meditation. I have felt how butterflies raise my vibration. They make me feel joy. They are so light, so similar to a rainbow, so smooth, so quiet, so delicate.

They are a work of art from nature.

Their colors are amazing, so diverse and intense.

Butterflies are joy, freedom, beauty, sensitivity and tenderness