Espiritualidad: Trabajar el Karma.

Karma, vidas pasadas, destino…

Numerología, árbol de la vida, astrología, tarot…

Karma bueno, y malo…

Todo esto me viene a la mente con la palabra Karma.

Para ilustrar esta entrada he elegido la carta del Tarot Zen de OSHO, Vidas pasadas.

Es una de las cartas del Tarot de OSHO, que más me incomodaban al principio de mi búsqueda espiritual. Al principio sentía que llevaba asociada una connotación de condena, de falta de libertad, de miedo a lo oculto, de impotencia, incluso de ira contra esa mano oculta que controla pero no ves.

No es que hoy haya progresado mucho en mis conocimientos, la verdad. La info va llegando a cuentagotas, un poquito aquí, otro allí.

Cierto es que desde niña quizás, veía la vida como un absurdo, como un sinsentido. Los desequilibrios de poder, la desigualdad de pueblos, razas, la vulnerabilidad de la mujer, el horror de la escuela…

Y, sentía un profundo anhelo de libertad, de encontrar un sentido a todo en semejante caos.

Busqué en la psicología. Y lo que fui encontrando fue más un recordar cosas que ya sabía.

Por ejemplo, siempre he visto el hambre de amor del ser humano, y la teoría del apego lo estructura, lo da nombre. Si tenemos desierto emocional en la infancia nuestro apego es evitador, si tenemos exceso de autoridad, o falta de libertad, tenemos el miedo y la inseguridad del apego ambivalente, si sufrimos abusos, por violencia, sexo, o vivimos en un ambiente depravado, y nos tenemos que cuidar solos, nuestro apego es desorganizado. Unos desarrollamos una relación con el mundo, y otros, otra. Y, sí tenemos suerte, apego seguro y empezamos la vida con buen pie.

Y cada cual aprende a adaptarse a las circunstancias adoptando unos roles sociales u otros para protegerse. Y, aquí nos ayuda a descubrirlo conocer nuestro Eneatipo,  pues nos explica cómo nos dirigimos en la vida, los trompazos que nos damos una y otra vez, que se repiten y se repiten con diferentes interlocutores, y solemos culpar a nuestra mala suerte de ello. Aunque una de las utilidades de conocer el modelo, es ver quién es quién, qué se puede esperar de los demás eneatipos para no llevarse sorpresas. Decir que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro.

Además, cada uno tenemos unos talentos innatos diferentes, se nos da bien hacer unas cosas y no otras, somos diferentes unos de otros. Hay músicos, actores, pintores, chefs, deportistas, maestros en meditación, en yoga,  en acupuntura, ingenieros, artesanos, arquitectos, etc. El MBTI lo da estructura.

Estudios, relaciones, trabajos, todo se va sucediendo sí o sí, porque según nuestro tipo de personalidad MBTI y nuestro Eneatipo vamos reaccionando a lo que nos sucede, tomando decisiones, y nuestra vida se va desenvolviendo. Ambas son explicaciones psicológicas.

Sí pero, ¿por qué tenemos suertes diferentes en los afectos parentales.

Sí pero, ¿por qué unos tenemos unos talentos y otras personas, tienen otros diferentes?

Y, entonces me encuentro con la Numerología. Resulta que mi camino de vida, cuadra de alguna forma con mi Eneatipo, y con mi tipo de personalidad MBTI.

Sincronicidad.

Hay un hilo conductor, claro, para mí, y es la espiritualidad.

Vidas pasadas, Karma…

Según nuestro Karma de vidas pasadas, elegimos nacer en una familia para tener unas experiencias que nos conducen a elegir una vida u otra. Así, el amor o el desamor, la abundancia o la escasez, son experiencias vitales necesarias para recorrer esta reencarnación particular.

Talentos, roles, clase social, nivel económico, país, religión, salud, raza, y demás, van configurando lo que venimos a hacer, y cómo lo vamos a hacer, las pruebas, los desafíos a los que nos enfrentaremos, para trabajar el Karma en esta vida.

Todas las experiencias que nos suceden, las personas que entran y salen en nuestra vida, tienen un significado oculto, un aprendizaje.  Los talentos que traemos en nuestra mochila vital son los que necesitamos para nuestra tarea de trabajar el Karma acumulado, nuestras asignaturas pendientes; nuestra contribución individual a la oscuridad del mundo, todos los conflictos que emanan de la falta de alineación con las fuerzas cósmicas ocurridos a lo largo de todas nuestras vidas, que quedan pendientes y van apareciendo cada día en el quehacer diario.

Según todo ello nos relacionamos con el mundo de una forma, y éste acaba relacionándose con nosotros según lo que sembramos.

Por tanto, si la personalidad que tenemos en esta reencarnación – Eneatipo, nos hace relacionarnos con el mundo de una manera, pues nuestra forma de decidir, y reaccionar va abriendo y cerrando puertas, entonces, una forma de trabajar el karma es conocernos mejor al indagar en nuestro interior y dar con nuestro Eneatipo. Si empezamos a ser conscientes de cómo éste empequeñece nuestra vida y la de otros, podemos ir cambiando las cualidades dañinas y de esta forma, nuestra vida irá mejorando según lo haga nuestra relación con nosotros mismos y los demás.

Cuando llegamos a este punto de aceptación es cuando el Karma empieza a resolverse. Esto no significa que cesarán las pruebas sino que probablemente surgirán más, para acelerarlo, y seguirán apareciendo hasta que consigamos hacerlo bien, aplicando un principio espiritual.  Tendremos ayuda, sin embargo,  junto con la crisis aparecerá el talento para afrontarlo. Talento que permanecerá con nosotros cuando ya no quede más karma que trabajar.

Es la aceptación sin reservas de la lección particular a aprender para nuestro desarrollo espiritual, con serenidad e incluso felicidad,  lo que abre la verja de nuestro vínculo kármico.

Cuando se logra sentir serenidad, la lección se ha aprendido, y no se necesita que se vuelva a repetir. Mientras que cualquier experiencia tenga poder de alterarnos significa que todavía no lo hemos dominado y se repetirá hasta que se consiga.

Y, además de este Karma que podemos trabajar, está la parte que no podemos cambiar. Nos toca nacer en el desierto o en la pradera, por decirlo de alguna manera.

Ante ello, podemos rebelarnos inútilmente o aceptar y fluir.

Sacar lo mejor de lo que nos sucede o lo peor según nuestra naturaleza.

La aceptación de lo que es permite a uno elevarse por encima de los problemas, aprender a ser fuerte, sabio, a no perder el equilibrio ante los obstáculos, convirtiéndose en un observador de las dificultades vitales.

El Karma tiene el objetivo de construir no de romper, de ayudarnos a armonizarnos con las leyes cósmicas, pues la verdadera vida se vive en el Yo Superior. Las reencarnaciones con las series de personalidades son alimento para el crecimiento de nuestro Yo Superior, pues.

Asumir esta meta puede llevarnos a no amasar cosas de este mundo, pero sí  a lograr que nuestra vida tenga sentido, sea plena, rica y libre. Puede desde fuera parecer que uno vive peligrosamente, pero los riesgos no son reales pues al llegar al final de nuestra vida no tendremos la sensación de morir sin haber vivido, pues tenemos la certeza de que no es el final sino el comienzo de una nueva vida. Nos llevamos puesto todas las asignaturas aprobadas, que enriquecerán nuestra Individualidad y nuestra siguiente vida.

Y, esto que escribo es lo que he ido aprendiendo, según lo que yo necesito para trabajar mi propio karma. Es un camino individual y único. Algunas cosas resonarán contigo y otras no. Cuando uno toma la decisión de vivir en el Camino hacia la Luz, el Universo, te escucha y guía.

Namaste


Bibliografía / Bibliography: Dion Fortune  & Gareth Knight  – Practical Occultism in Daily Life.


 

Spirituality: Working out Karma.

Karma, past lives, destiny…

Numerology, tree of life, astrology, tarot…

Good karma and evil…

All this comes to my mind with the word Karma.

To illustrate this entry I have chosen OSHO’s Tarot Zen card, Past Lives.

It is one of the tarot cards of OSHO, which made me more uncomfortable at the beginning of my spiritual quest. At first I felt that it had associated a connotation of condemnation, of lack of freedom, of fear of the occult, of helplessness, even of anger against that hidden hand that controls but we cannot see.

Not that I’ve made much progress in my knowledge as of today, really. The info is coming to droppers, a little here, another there.

It is true that as a child, I saw life as absurd, as senseless. The imbalances of power, the inequality of people, races, the vulnerability of women, the horror of school…

And, I felt a deep yearning for freedom, to find meaning to everything in such chaos.

I looked at psychology. And what I found was more of the like of remembering things I already knew.

For example, I have always seen the hunger for love of the human being, and  the theory of attachment gives it a framework, names it. Therefore, if we have an emotional desert in childhood our attachment is avoidant, if we have excess of authority, or lack of freedom, we have the fear and insecurity of an ambivalent attachment, if we suffer abuse, by violence, sex, or we live in a depraved environment, and we have to take care of ourselves because no adult does, our attachment is disorganized. Some of us develop a relationship with the world, and some develop another. And, if we’re lucky, our attachment will be secure and we start life on the right foot.

And each of us learns to adapt to circumstances by adopting a social role to protect ourselves. And here, knowing our Enneatype,  helps us discover which is our social role because it explains how we go in life, the bumps we give ourselves over and over again, repeated and repeated with different interlocutors, and we usually blame our bad luck for it. Although one of the utilities of knowing the model is to see who is who, or what can be expected from other Eneatypes so as not to take surprises. Needless to say it is easier to see the straw in the foreign eye than the beam in ours.

Besides, we each have different innate talents, we’re good at doing some things and not others, and we’re different from each other. There are musicians, actors, artists, chefs, athletes, masters in meditation, in yoga, in acupuncture, engineers, craftsmen, architects, etc. The MBTI  gives it structure.

Studies, relationships, jobs, everything happens yes or yes, because according to our personality type MBTI and our Enneatype we react to what happens to us, making decisions, and our life unfolds accordingly. Both are psychological explanations.

Yes, but, why do we have different lucks in parental affections?

Yes, but, why do we have some talents and others have different ones?

And this is when, the Universe brings me Numerology. It turns out that my path of life, fits somehow with my Enneatype, and with my MBTI personality type.

Synchronicity.

There is a clear common thread, for me, and it is spirituality.

Past Lives, Karma…

According to our Karma of past lives, we choose to be born into a family to have experiences that lead us to choose one life or another. Thus, love or heartbreak, abundance or scarcity, are vital experiences necessary to navigate this particular reincarnation.

Talents, roles, social class, economic level, country, religion, health, race, and so on,  shape what we come to do, and how we are going to do it, the trials, the challenges we will face, to work Karma in this life.

All the experiences that happen to us, the people who come and go into our lives, have a hidden meaning and learning.  The talents we bring in our life-pack are what we need for our task of working the accumulated Karma, our outstanding subjects; our individual contribution to the darkness of the world, all the conflicts emanating from the lack of alignment with the cosmic forces that have occurred throughout all our lives, which remain outstanding and appear in our daily life.

According to all this, we relate to the world in a way, and it ends up relating to us according to what we sow.

Therefore, if the personality we have in this reincarnation – Enneatype, makes us relate to the world in a way, because our way of deciding, and reacting, opens and closes doors, then, one way of working out karma is to get to know ourselves better by digging inside us and find our Enneatype. If we begin to be aware of how it dwarfs our lives and that of others, we can change the harmful qualities and in this way, our life will improve as our relationship with ourselves and others does.

When we reach this point of acceptance is when Karma begins to resolve. This does not mean that the trials will cease, in fact more will probably arise, to speed it up, and they will continue to appear until we succeed, applying a spiritual principle.  We will have help as along with the crisis a talent will come to deal with it. Talent that will remain with us when there is no more karma to work out.

It is the unreserved acceptance of the particular lesson to be learned for our spiritual development, with serenity and even happiness that opens the fence of our karmic bond.

When serenity is felt, the lesson has been learned, and it does not need to be repeated again. As long as any experience has the power to alter us means that we have not yet mastered it and it will be repeated until it is achieved.

And, in addition to this Karma that we can work out, there’s a part we can’t change. We are born in the desert or the prairie, so to speak.

In the face of this, we can uselessly rebel or accept and flow.

Get the best out of what happens to us or the worst according to our nature.

The acceptance of what it is allows one to rise above problems, to learn to be strong, wise, not to lose balance in the face of obstacles, becoming an observer of vital difficulties.

Karma aims to build not to break, to help us harmonize with cosmic laws, for true life is lived in the Higher Self. Reincarnations with the series of personalities are food for the growth of our Higher Self, then.

To assume this goal may lead us not to amass things of this world, but it does lead us to have a life with meaning, full, rich and free. From the outside it may seem that one lives dangerously, but the risks are not real because when we reach the end of our life we will not have the feeling of dying without having lived, for we are certain that it is not the end but the beginning of a new life. We will take with us all the passed subjects, which will enrich our Individuality and our next life.

And, this I share with you is what I’ve learned, based on what I need to work my own karma. It is an individual and unique path. Some things will resonate with you and some things won’t. When one makes the decision to live on the Way to Light, the Universe listens to and guides you.

Namaste.