Espiritualidad: Nuestras emociones nos guían hacia la luz.

Hay emociones que tienen energía de vida y otras, energía de muerte.

Por tanto, las emociones nos sirven de guía para saber si estamos yendo hacia la luz o alejándonos de ella.

 

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Estos días he vuelto a leer el libro Pide y se te dará de Esther y Jerry Hicks. Me ha llamado la atención ésta vez, su escalera de emociones desde la más negativa a la más positiva.

  1. Alegría/Conocimiento/Poder personal/Libertad/Amor/Gratitud
  2. Pasión
  3. Entusiasmo/Ilusión/Felicidad
  4. Expectativas Positivas/Creencia
  5. Optimismo
  6. Esperanza
  7. Satisfacción
  8. Aburrimiento
  9. Pesimismo
  10. Frustración/Irritación/Impaciencia
  11. Agobio
  12. Decepción
  13. Dudas
  14. Inquietud
  15. Culpabilidad
  16. Desánimo
  17. Ira
  18. Venganza
  19. Odio/Rabia
  20. Celos
  21. Inseguridad/Remordimiento/Falta de autoestima
  22. Temor/Desconsuelo/Depresión/Desesperación/Impotencia

Cuando nos sentimos agotados por la energía de muerte, deseamos salir del infierno, y volver a encontrar el camino hacia la luz, pero lo vemos, tan lejos, nos vemos tan pequeños e insignificantes e impotentes, tan perdidos que no sabemos cómo salir de ese agujero negro.

Me ha llamado la atención, que esta lista de emociones funciona como una escalera. Si estamos abajo del todo sintiendo Temor o Desconsuelo o Depresión o Desesperación o Impotencia, poder sentir Alegría, sentir nuestro Poder, volar Libres, Amar la vida, y sentir una profunda Gratitud, nos parece una utopía.

Esta lista nos trocea el camino. Así, siendo Ira una emoción de muerte, sin embargo, nos hace sentir mejor que Depresión. Y, sentir Frustración, mejor que Ira. Y, así, sucesivamente.

Y, poco a poco, llegamos a las emociones de energía de vida.

He pensado en mi propio viaje hacia la luz. He pensado en la primera emoción de vida, según la escalera, Satisfacción. He dejado que mi mente visualice todas las vivencias de mi día que me sugieren Satisfacción. He pensado que son cosas sencillas, y sin embargo, extraordinarias. He pensado en la satisfacción diaria de cuidar mis plantas, charlar con mis hijos, acariciar a mi perrita, ver las estrellas, escuchar el sonido de las hojas de los árboles, ver la belleza de mi perrita, acompañar a mis hijos, el silencio de las mañanas de los domingos, hacer los quehaceres domésticos…

He pensado que también siento Esperanza. Esperanza de un mundo de luz. Esperanza de que la humanidad despierte. Esperanza de un mundo abundante, pacífico, bello.

Quizá también Optimismo por ir encontrándome personas espirituales en mi camino. Optimismo,  por ver que hay muchas, en todo el mundo en el camino hacia la luz. Optimismo porque cada vez más y más personas, que practican la meditación.

He pensado si tengo Ilusión, Entusiasmo o Felicidad. Aquí, me va constando más. Pero sí, tengo Ilusión por seguir escribiendo libros, por seguir avanzando en mi camino espiritual.

¿Entusiasmo?

Entusiasmo, según Wikipedia, es una exaltación del ánimo por algo que lo cautive. Es una voz usada en la Grecia antigua y compuesta de tres: en, theou, asthma, que significan juntas soplo interior de Dios.

Todavía más difícil…

Creo, que el entusiasmo, solía ser una cualidad de mi carácter, que perdí por la energía de muerte. Era una emoción que me hacía enamorarme de cualquier cosa, un libro, un lugar, un autor, de un viaje, de un atardecer, de una actividad…

Y, mi entusiasmo era contagioso.

Echo de menos esta emoción. Para mí va unida a la risa, a la celebración, a carpe diem, a disfrutar, a sentirte vivo…

Volviendo a conectar con ésta, estoy. Ahora, no me olvido de celebrar, cada día, todo. Con mis hijos. Con las amigas que han sobrevivido a la tempestad de mi vida, y que me han ayudado a salir de la energía de muerte, con su energía de vida.

¿Reír?

Cada día puedo reír más. Cada día puedo mantener mi sonrisa más tiempo.

Celebrar, festejar…

De muchas maneras, con copita de cava, tomando una cerveza con una amiga, yendo al cine con mi hija, o viendo pelis tranquilitas en casa, bailando y cantando las canciones de Mamma Mía…

Aunque, con honestidad, esta etapa… queda camino todavía.

¿Felicidad?

Instantes.

Los más duraderos, en estado meditativo, cuando soy capaz de fundirme, de sentir el amor cuántico.

Cuanto más subo la escalera, más difícil me resulta encontrar estas emociones.

En este momento, no soy capaz de perderme en una actividad que desborde Pasión. Es el efecto devastador del trauma, que deja el interior como un desierto.

¿Alegría – joy?

Recuerdo su sabor.

Ahora, solo lo siento, en estado meditativo.

Estado: mi meta, mi destino. Ese momento vital de unión con la energía de vida, con la Fuente, donde la Alegría sea mi emoción vital.

¿Poder?

Uff!

Perder el poder personal, en el cautiverio, la autonomía financiera….

Estado: en progreso.

¿Libertad?

Me siento cada vez más libre del ego, de la programación.

Me siento inmensamente libre, cuando estoy en estado meditativo.

Me siento libre porque camino hacia la luz.

¿Amor? ¿Gratitud?

Me dirijo a un estado, el del Loco del Tarot, el sendero 22 del árbol de la vida, a unirme a Kether.

Siento Gratitud por muchas, muchísimas cosas de mi viaje.

Gratitud por mis hijos, el mejor regalo de la vida.

Gratitud por los amigos que han entrado y salido de mi vida.

Gratitud por todos los obstáculos salvados, porque me han llevado al lugar donde estoy ahora.

Gratitud por todas y cada una de las experiencias, viajes, enseñanzas de la vida.

Amor a la vida, a la Fuente.

Estado: Venciendo resistencias, bloqueos.

Aprendiendo a amar como Buda o como Jesús.

Me dirijo hacia ese estado que visualizo donde el Amor es la emoción que ilumina mi Espíritu en todo momento.


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