Espiritualidad: Movimiento Slow.

Hace unos días leí un artículo sobre Carlo Petrini, el fundador de Slow Food.

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El movimiento Slow surgió en 1989 ante una manifestación del periodista Carlo Petrini frente a la apertura de un restaurante de comida rápida o fast food en Italia.

El movimiento Slow es en realidad, una filosofía de vida.

De alguna manera, se parece a la  cultura hippie. 

Y, también a la economía feminista, que va más allá de los derechos de las mujeres, proponiendo un nuevo orden social y económico.

Todas ellas tienen, según yo lo veo, muchas cosas en común. Por ejemplo, el énfasis en las relaciones, en los ciclos de vida, en el respeto a la naturaleza, en el hambre de tiempo del hombre occidental, en el conflicto entre el capital y la vida, en el consumo de productos orgánicos.

Y, sin embargo, he clasificado esta entrada en Espiritualidad. Todos ellos tienen una connotación pacífica detrás, de respeto a la sostenibilidad de la vida, de respeto a la economía del cuidado, de respeto a las culturas, formas de vida, y estilos de producción artesanales.

Son nombres distintos para describir la misma visión, un nuevo mundo, una nueva forma de vida.

Todas estas inquietudes, filosofías, movimientos, culturas, son en definitiva ese anhelo del ser humano de felicidad, de espíritu, de unir cielo y tierra, de libertad frente a la esclavitud de la economía, del mercado, anhelo de vida, de amor, de libertad, de paz, de contacto con la naturaleza, de silencio, de calidad de vida.

Son como gotas de aceite flotando en una gran masa de agua, separadas una de otras, y, sin embargo, sin prisa pero sin pausa empezando por sí solas a caminar hacia ese propósito.

Dentro del movimiento Slow, encontramos ciudades slow, colegios slow, cocina slow, viajes slow, dinero slow, estilo de vida slow, libros slow…

Viajo a ese lugar de vida slow, donde espero encontrar otras almas viajeras con la misma inquietud espiritual.

 


Economía feminista: El conflicto irresoluble entre capital y vida.

Reflexiones sobre la economía feminista de la igualdad.

Economía feminista: Calibán y la bruja de Silvia Federici.

Economía feminista: El Eco feminismo como alternativa al capitalismo – patriarcado.

Economía feminista: “El poder mágico del consumismo sólo se puede desarrollar sobre un desierto emotivo, un desierto social”: Entrevista a Silvia Federici

Slow Movement.

 


 

Spirituality: Slow Movement.

A few days ago I read an article about Carlo Petrini, the founder of Slow Food.

Resultado de imagen de Movimiento slowThe Slow movement emerged in 1989 in front of a demonstration by journalist Carlo Petrini in front of the opening of a fast food restaurant in Italy.

The Slow movement is actually a philosophy of life.

Somehow, it looks like the hippie culture. 

And also like the feminist economy, which goes beyond women’s rights, proposing a new social and economic order.

They all have, as I see it, a lot in common. For example, the emphasis on relationships, on life cycles, on respect for nature, on the hunger for time of Western man, on the conflict between capital and life, on the consumption of organic products.

And yet I have classified this entry in Spirituality. All of them have a peaceful connotation behind them, respect for the sustainability of life, respect for the economy of care, respect for cultures, ways of life, and artisanal production styles.

They are different names to describe the same vision, a new world, a new way of life.

All these concerns, philosophies, movements, cultures, are in short that yearning of the human being for happiness, of spirit, of uniting heaven and earth, of freedom in the face of the slavery of the economy, of the market, for life, of love, of freedom, of peace, of contact with nature, of silence, of quality of life.

They are like drops of oil floating in a large mass of water, separated from each other, and yet without haste but without pause starting on their own to walk towards that purpose.

Within the Slow movement, we find slow cities, slow schools, slow cooking, slow travel, slow money, slow lifestyle, slow books…

I travel to that place of slow life, where I hope to find other traveling souls with the same spiritual concern.