Espiritualidad: La protección y guía de nuestros animales totémicos.

Estos días he escuchado hablar sobre los animales de poder o Totem.

Dicen que fuimos uno de ellos en vidas pasadas. Y, que estuvimos plenos en esa reencarnación.

Dicen que tenemos varios animales de poder, que son espíritus guía, espíritus protectores cualidades que necesitamos en esta reencarnación, para llevar a cabo nuestra misión de vida.

Incluso, que nuestro Totem nos ayuda a descubrir nuestra misión de vida.

Dicen que es ese animal especial para nosotros, por el que sentimos admiración.

Otras fuentes, dicen que la meditación, los sueños nos ayudan a encontrar a nuestro animal de poder.

Para unos es el lobo, otros el zorro, otros el águila, el gato, la pantera, el oso…

En fin, pensando que todo me lleva a algún lugar, que es una sincronicidad más que el Universo me pone en el camino, me he animado a escribir esta entrada.

Me gustan muchos animales, y siento admiración por todos ellos. Todos tienen cualidades que he necesitado en algún momento de mi viaje.

Por ejemplo, el león. He necesitado su fuerza y su coraje, muchas veces.

El oso… el polar, el pardo. He sido madre oso con mis oseznos. Los he protegido, acompañado, mimado, cuidado, enseñado. He jugado con ellos.

La hormiga tan pequeña y tan fuerte, tan trabajadora, tan leal, tan de grupo.

La abeja y su trabajo en la colmena, todas juntas, en armonía.

La golondrina tan viajera, buscando lugares cálidos, volando juntas y volviendo a sus nidos. Viajar ha sido una de las experiencias más placenteras y enriquecedoras de mi vida. Lugares de temperatura apacible, recibir la caricia del sol. Volar libre. Son tan pequeñas, tan bellas, tan sencillas. Sus nidos son tan resistentes. Siempre me ha hecho sonreír ver las cabecitas de las crías asomarse al mundo.

 

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De todos los animales, quizá el que más resuena en mi interior ahora es el delfín.

Por muchas razones.

Quizá porque su habitat es el mar. El mar. Gama de colores. Azules turquesa. Azules oscuro. Verde esmeralda. Mares tranquilos. Mares agitados. Poder sanador del mar. El mar un regalo de la Madre Tierra.

Inteligentes. Bellos. Fuertes. Sabios.

Pensar en el delfín me hace sonreír. Parece que siempre está contento. Es alegre. Me conecta la armonía del Universo.

Se relaciona con el ser humano. De alguna manera construye puentes entre todos.

Ver las imágenes con sus crías, nadando juntas, disfrutando de la vida, del sol, del mar.

Pensar en los delfines, me hace sentir energía de vida, amor a la naturaleza, a la Madre Tierra.

Estoy cansada de los conflictos, de las guerras, de la etapa de leona. Aunque siento enorme gratitud por su guía.

Y, tengo ganas de descansar, de ser tan fuerte y trabajadora como la hormiga. Gracias hermana hormiga por tu protección.

Me ha gustado mucho, muchísimo ser madre osa. Aunque, me voy sintiendo, más vieja, con menos fuerza.

Viajar… también mis fuerzas no son como antes. Aunque estaría bien ser de nuevo, golondrina, dejar atrás el ruido de la ciudad, con sus aires contaminados, viajar hacia un lugar apacible, cálido, tranquilo, frente al mar, rodeado de los regalos de la Madre Tierra, escuchando solo el rumor de sus olas, un lugar donde descansar, y abrazar mi vida de delfín.

Espiritualidad. Armonía. Alegría. Libertad, Amor. Gratitud.


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