Espiritualidad: Almas Rotas.

Dicen algunos maestros espirituales, que cada vez que alguien nos hace sufrir profundamente, nuestra alma se rompe, y un fragmento de nuestra alma queda pegado al alma del otro.

Así, a lo largo de la vida, y de todas las vidas, vamos perdiendo trocitos y la oscuridad entra en nosotros.

Trozos nuestros pegados a otros. Trozos de otros pegados a nosotros.

Relaciones kármicas.

Volvemos una y otra vez para intentar que nuestra alma esté completa.

Son momentos vitales donde nuestro mundo se derrumba, se rompe, y caemos, cada vez más, en un profundo agujero, que parece no tener fondo. Nos vamos encogiendo, y encogiendo. Sentimiento de sinsentido, de ira, de resentimiento, de profunda tristeza. Nuestra mirada refleja un dolor intenso. Es como si dentro no hubiera nadie. Solo desierto.

Nada es igual. Nada nos hace vibrar. Todo es de color gris. Dejamos de reír, de amar, de bailar…

Nos sentimos perdidos, incomprendidos, solos.

Ese inmenso dolor, nubla nuestra capacidad para ver la belleza. Nos impide verla, sentirla, crearla, amarla.

Nos quita la energía de vida, porque la energía de muerte nos invade poco a poco.

Dicen estos maestros espirituales que recuperamos esos fragmentos perdidos,  cada vez que logramos perdonar.

El perdón nos lleva de vuelta al camino hacia la luz.

Al recuperar los fragmentos, nosotros nos liberamos, y liberamos al otro. Dos almas quedan libres para ir a la luz.

Te perdono, me perdono, por favor perdóname, me libero.

Es una acto nuestro, interior. Se trata de liberarnos del profundo dolor. Se trata de que salga de nuestro corazón, mente, cuerpo, la energía de muerte para que la energía de vida nos inunde de paz, de luz, de libertad.

A veces, con que nos lo digamos una vez es suficiente para poder sonreír.

Otras, nuestro dolor es tan inmenso, tan profundo, que una vez no es suficiente, es necesario decírnoslo millones de veces, para sentir que el aliento de vida llega a nuestro corazón.

Perdonar no significa dar una oportunidad a quién te dañó. Es necesario proteger nuestra energía, no perder tiempo en batallas externas, estériles, sin sentido. El trabajo hacia la luz, lleva mucho tiempo, y paciencia y constancia.

Se ha de tener un grado de evolución espiritual muy grande para poder ir al infierno y no perder de nuevo un cachito de alma.

Los sentimientos, los pensamientos, las emociones vibran. Todo nuestro entorno, nuestras cosas, las personas que nos rodean empiezan a vibrar igual y atraemos hacia nosotros, más de lo mismo.

Es un trabajo individual, nuestro. Es un compromiso con seguir viaje hacia la luz. Es un deseo infinito de dejar la mochila de las emociones de ira, de tristeza, de resentimiento. Es dejar atrás esa presión en el pecho al recordar la experiencia dolorosa.

Es elevarnos por encima de las nubes, llegar a un cielo azul infinito.

Es volar libre hacia el sol.

Ya no me interesan las batallas, las guerras hacia fuera, la espera de que el mundo exterior cambie, las justificaciones.

Estoy cansada, muy cansada de guerras, conflictos, mentiras.

De esa energía pesada.

Lleno mi mente de momentos de belleza.  Bellos atardeceres. Mares azules, turquesa, verdes, marinos. Flores de todos los colores. Amapolas, lirios, rosas, margaritas, petunias. Arcoíris. Lunas llenas. Olor del mar, del césped recién cortado, del verano, de la primavera, de un bizcocho recién horneado. Naturaleza bella, diversa, abundante.

Lleno mi mente de recuerdos felices.  Lleno mi mente de energía de vida. Lleno mi mente de recuerdos intensos y plenos de la vida con mis hijos. Son los mejores, los más limpios. Son cosas sencillas de la vida, y sin embargo extraordinarias. Tengo montones de ellos en mi cajita de recuerdos felices. Son el regalo más impresionante que la vida me ha dado.

Cuando pensamientos, emociones de energía de muerte invaden mi mente, me digo mente en blanco. No, gracias. Ahora, en este instante estoy bien.

He entendido lo que significa Poner la otra mejilla. Significa, viajo hacia la luz, no pierdo tiempo con tu oscuridad. Te perdono, me perdono, por favor perdóname, me libero. Sigo viaje.

Los seres de luz se ven atraídos por la luz. Los indeseables por la oscuridad. Si solo tienes luz. Si cada día en tu meditación, te elevas hacia los planos superiores, recibes un baño de luz, de gracia. Los indeseables no soportan la luz, se unen a otros de que alimentarse. Y, es a través de estos otros que pueden intentar atormentarte. No importa, ya sabes cómo funciona, ir hacia la luz.

Si nos rodeamos de personas que estén en el camino hacia la luz, que trabajen la maestría de los estados de ánimo, su magnetismo nos ayuda a avanzar.

Paz, belleza infinita, alegría, silencio.


Reflexiones sobre el perdón.


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