Espiritualidad: Agua negra…

Estos días, en mi meditación, ha surgido la forma en que el dolor intenso rompe nuestra vida. Y, me he acordado de esta imagen de la peli, La cabaña.

Es una escena en la que el dolor, la pena, la rabia, el resentimiento, la impotencia es simbolizada como agua negra.

Estamos rodeados por agua negra. Más o menos navegamos en nuestra barquita, por las aguas de nuestro dolor. Y, sin embargo, llega un momento en que no podemos más. El dolor es tan grande que rompe nuestra fuerza y nuestra vida se ve inundada. La barca se rompe, se llena de agua negra, y se hunde en el pantano negro.

Algunos recurren al alcohol. Otros a las drogas. Otros se intentan vengar de quién los dañó y ese odio los transforma en monstruos, que irradian una energía de muerte tremenda y alejan de su vida todo, aislándose en su intenso dolor. Casi todos perdemos la capacidad de confiar, de reír, de hablar.

He elegido la imagen de la Ciénaga de los muertos de El señor de los anillos.

Esa tristeza de energía de muerte invade la Tierra. Nos vamos contagiando unos a otros. Nos vamos llenando de la tristeza de nuestros abuelos, de nuestros padres…

En la meditación veía como el sumatorio del dolor de la humanidad va creando el mundo que vivimos.

En la peli, Sam salva a Frodo cuando cae en la ciénaga.

Sam…

A veces, no podemos salir solos. Necesitamos una mano amiga, un Sam, noble, íntegro, fuerte.

A veces, no hay un Sam.

Hay momentos vitales que estamos solos. Solo nos tenemos a nosotros mismos. Cuesta encontrar el sentido de todo en este esperpento.

Quizás no lo hay.

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Entonces nos dejamos ir. Nos aislamos, porque nuestro cuerpo etérico está dañado y pierde fuerza vital. Nuestro aura tiene un agujero por donde se nos va la vida. Sentimos un inmenso cansancio. Tardamos mucho, muchísimo en cargar baterías. Cualquier acción por pequeña que sea, nos descarga la energía rápidamente. Nos sumimos en un profundo sueño. Pero nada es suficiente, para apaciguar ese cansancio vital.

He elegido la carta de OSHO del aislamiento.

Somos bloques de hielo. No tenemos ganas de hablar, de vivir, de reír, de movernos…

 

 

Lo que he ido aprendiendo es que el agua negra, la ciénaga de los muertos o el aislamiento, ha aparecido en mi vida porque he vivido desde mi personalidad o naturaleza inferior, atascada en mis primeros chakras.

Me ha costado mucho ver y aceptar que desde la perspectiva de mi naturaleza inferior, todo mi dolor, el agua negra, es una tremenda injusticia.

Me ha costado muchos años, muchísimos, aceptar con humildad que estando perdida del camino de la Luz, veía la causa de mis desdichas, en el mundo exterior y por ello me he sentido millones de veces víctima de la vida.

Me ha costado ver que me he estado dando contra un muro intentando buscar las explicaciones desde el intelecto, desde las emociones, o desde la voluntad de mi naturaleza inferior.

Me ha costado ver lo absurda que ha sido mi vida luchando por cambiar el mundo exterior.

He aprendido, que el agua negra está dentro de mí.

Quizás por ello, durante mucho tiempo en mis meditaciones, salían de mí lágrimas infinitas.

He entendido lo que OSHO quería decir con su carta del aislamiento, que las lágrimas derriten el hielo, que me han ayudado y me ayudan a sacar de mi interior el agua negra de la tristeza acumulada, durante todas mis vidas.

 


 

Spirituality: Black water…

These days, in my meditation, the way intense pain breaks our lives has emerged. And, I remembered this image of the movie, The Shack.

It is a scene in which pain, grief, anger, resentment, helplessness is symbolized as black water.

We’re surrounded by black water. We more or less sail in our little boat, through the waters of our pain. And yet there comes a time when we can’t anymore. The pain is so great that it breaks our strength and our lives are flooded. The boat breaks, fills with black water, and sinks into the black swamp.

Some turn to alcohol. Others turn to drugs. Others try to avenge who damaged them and that hatred transforms them into monsters, radiating a tremendous energy of death, taking everything away from their lives, isolating themselves in their intense pain. Almost all of us lose the ability to trust, to laugh, to talk

I have chosen the image of the Swamp of the Dead of The Lord of the Rings.

That sadness of death energy invades the Earth. We pass it on to one another. We are filled with the sadness of our grandparents, our parents…

In meditation I saw how the sum of humanity’s pain is creating the world we live in.

In the movie, Sam saves Frodo when he falls into the swamp.

Sam…

Sometimes we can’t go out alone. We need a helping hand, a Sam, noble, honest, strong.

Sometimes, there’s no Sam.

There are vital moments we are alone. We only have ourselves. It’s hard to find a sense of everything in this antic.

Maybe there isn’t.

Imagen relacionadaThen we let ourselves go. We isolate ourselves, because our etheric body is damaged and loses life force. Our aura has a hole where our life escapes. We feel a huge tiredness. It takes us a long, long time to charge batteries. Any action, however small, discharges our energy quickly. We plung into a deep sleep. But nothing is enough to appease this vital tiredness.

I’ve chosen OSHO’s card isolation.

We’re blocks of ice. We don’t feel like talking, living, laughing, moving…

What I have learned is that the black water, the swamp of the dead or isolation has appeared in my life because I have lived from my personality or inferior nature, stuck in my first chakras.

I’ve had a hard time seeing and accepting that from the perspective of my inferior nature, all my pain, the black water, is a tremendous injustice.

It has taken me many, many years, to accept humbly that being lost from the path of Light, I saw the cause of my misfortunes, in the outside world, and for this reason I have felt millions of times a victim of life.

It’s been hard for me to see that I’ve been hitting a wall trying to find explanations from the intellect, from emotions, or from the will of my inferior nature.

It’s been hard for me to see how absurd my life has been fighting to change the outside world.

I’ve learned that the black water is inside me.

Perhaps for this reason, for a long time in my meditations, infinite tears came out of me.

I have finally understood what OSHO meant with his card of isolation, that tears melt the ice, and have helped me and help me to pull out of my interior, the black water of all the sadness built up throughout all my lives.