Empower Motherhood

Estos días he leído artículos sobre noticias en España sobre la discriminación de la mujer, sobre la desigualdad de oportunidades laborales, sobre el Motherhood penalty – penalización para la mujer que supone la maternidad, sobre la diferencia entre la pensión de jubilación del varón y la de la mujer, sobre las diferencias salariales entre ambos, sobre qué profesiones siguen siendo mayoritariamente masculinas, he leído que el 42% de las denuncias por violencia de género en España no prosperan, he leído sobre casos en los que se da la custodia al maltratador, he leído sobre las muertes de mujeres y niños por violencia, he visto la cantidad de asociaciones de mujeres que hay, para parar la violencia, para ayudar a las mujeres divorciadas, de mujeres feministas, periódicos feministas,  he leído que el Estado español ha decidido no indemnizar a Doña Ángela, e ignorar la llamada de atención de la ONU y acabo de leer el documento del estudio de UN Women Progress Of The World’s Women 2015-2016.Transforming Economies, Realizing Rights, y…yo creo que erramos el tiro.

Al leer este documento, veo que la solución a la discriminación de la mujer que plantea UN Women gira entorno a que la mujer deje de cuidar a la familia, y su labor sea realizada por guarderías y empleadas domésticas, o que se compartan las tareas de crianza con el varón. También sugiere, que las mujeres lleguen a puestos de liderazgo, que accedan a estudios que le permitan trabajos mejor remunerados, de ingeniería o matemáticas, que las rentas altas paguen más impuestos para las ayudas sociales, disminuir la violencia de género, igualdad de remuneración para la mujer, becas de estudio, etc. Más de lo mismo. Es decir, la solución a la discriminación de la mujer es que sea un hombre. No podemos. Y…además, es que probablemente, no queremos. Nos gusta estar con nuestros hijos, y cuidarlos nosotras, y damos nuestra vida por ellos. Muchas mujeres salen a trabajar porque no quieren cuidar, pero muchas salen a trabajar por la presión social. Me pregunto, qué porcentaje de mujeres optaría por cuidar a tiempo completo si se diera una buena protección a su maternidad.  Por regla general se dice que las mujeres queremos una vida sencilla, que nos gusta ser madres, que tenemos menos ego que el varón, se habla de que en el varón se da con más frecuencia el principio de Peter, ascender hasta su nivel de incompetencia, mientras que las mujeres estamos cómodas en un trabajo que dominemos con holgura, etc.

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Creo que estas políticas pasan por alto algo muy importante, y por eso no llegan a buen término, y es que lo que hacen es Disempower Motherhood – quitan autoridad, despojan de sus derechos a la maternidad. En realidad, deberían hacer lo contrario Empower motherhood – dar valor a la maternidad, darle importancia, reconocerle su contribución a la sociedad que creamos. Deberían ser políticas destinadas a que las madres pudiéramos estar con nuestros hijos, no dejar de estar con ellos. Estas políticas parece que tratan a las mujeres como vientres de alquiler, no como madres, con la responsabilidad, el honor, el valor de aportar ciudadanos éticos, bondadosos, tranquilos, respetuosos, y, me temo que eso requiere de madres protegidas, con una pirámide de Maslow de cimientos fuertes. Yo no apostaría porque el varón haga más unpaid care work – trabajo del hogar no remunerado, porque las parejas en mi entorno que se llevan bien, y que tiene niños educados, lo que pasa es, que el varón, empower motherhood –  valora enormemente y respeta sin intromisiones el trabajo de madre y quiere mucho a su mujer.  Es más, creo que muchos divorcios vienen por este tema, porque los hombres se ponen el delantal y nos dicen cómo cocinar, como dar de mamar, como hacer la compra, o cómo educar a nuestros hijos o dónde comprar y que comprar. Eso sí, el dinero es solo suyo, y se gasta lo que dice y como dice. Además… con frecuencia, no se suele poder contar con ellos, se ocupan hasta que sale un viaje, una cena o ver el partido de futbol. Por otro lado, parece que todo el care work – trabajo de cuidar,  es delegable en empleadas domésticas, y se pasa por alto que hay que amar, educar, llevar al dentista, ayudar con los deberes, además de cocinar, llenar la nevera, o pasar el aspirador.

Por otro lado, como ya he comentado en otro artículo, hombres y mujeres somos diferentes. Las mujeres tenemos el corpus callosum más desarrollado, hacemos más cosas a la vez, de forma más eficaz, y no mareamos tanto, ni buscamos una medalla en todo lo que hacemos (aunque por supuesto, hay sus excepciones), lo hacemos discretamente, sin ruido, y hacemos toneladas de cosas. Por otro lado, hay profesiones que cuadran más con el varón porque requieren muchas veces, fuerza física, o porque  les gusta escalar el Everest (yo no lo entiendo), o les gusta dar vueltas a toda castaña en un circuito (tampoco lo entiendo), o vivir en una plataforma petrolífera en medio del mar, o en un barco en medio del océano (no lo entiendo) o peor en la luna en un cohete.  Me cuesta imaginar que el Imperio Romano lo hubieran creado mujeres, o que una mujer hubiera hecho la hazaña (si es que esto es una hazaña) de Alejandro Magno o Atila. Me viene a la cabeza la serie de televisión, Big Bang. Encuentro divertido y bien real, cómo expresan la contradicción del varón entre ser científicos con doctorado, y cómo se comportan como niños chicos con sus juegos, con su pasión por los comics, o por las películas de súper héroes.

El mundo es un mundo diseñado por hombres, con el estilo de hombres con la herencia de cazador ancestral inmaduro. Y, las mujeres nos hemos incorporado a ese mundo, con las reglas masculinas, actuando como hombres y hablando como ellos. Para ser sinceros, el mundo no ha cambiado para bien con la masiva incorporación femenina al mundo laboral. Es más, me he encontrado que las mujeres invaden la carrera judicial, que los tribunales están repletos de mujeres, así que el 42% de las denuncias de violencia de género que no llegan a buen término…es surrealista, pero quizá en su mayoría es obra de mujeres contra mujeres. Desgraciadamente, existe un prejuicio de muchas de estas mujeres hacia las mujeres madres a tiempo completo.

Los grandes Chefs, los escritores, los políticos, los artistas…son casi todos hombres. Y ¿qué? Si conecto con mi matrismo, algo en mi interior me dice que el sometimiento de la mujer, la separación del niño de la madre, el nacimiento de la violencia y la crueldad tiene su origen en el miedo del varón al poder femenino de crear vida, al lazo poderoso con la criatura, al amor, al respeto, a la espiritualidad, al yin, al agua. Cualquiera de estas cosas te llevaba a la hoguera en el pasado. Puede que con veinte años tuviera importancia para mí tener altas aspiraciones profesionales, aunque, la verdad es, que no soy capaz de recordarlo. Desde luego soy consciente de que mis prioridades cambiaron el día que nació mi primer hijo. Desde entonces he trabajado como madre a tiempo completo mucho, para que mis hijos tengan alas fuertes para poder volar y tener una vida plena y tener fuerza y confianza en sí mismos para salir de los batacazos de la vida con honor, integridad y humildad, y para ello he intentado que sus pilas de amor y respeto estén bien llenas, y nunca sean mendigos de amor, y yo he disfrutado cada instante de mi vida junto a ellos para que cuando inicien el viaje de su vida adulta, poder guardar estos recuerdos en mi cajita de momentos felices y dejarlos ir y animarlos a vivir intensamente cada momento de su vida.

Así que, echo de menos, el yin en este documento de UN Women. Cambiar las leyes de los países como sugiere este documento, es una vía lenta, y ardua, como la que llevan todas estas asociaciones, ONG, organismos internacionales, pero lo cierto es, que sigue habiendo mutilación de órganos genitales femeninos, se autoriza la pederastia de niñas de menos de diez años, siguen dando custodia a maltratadores, se sigue ignorando la opinión de los menores de no querer relacionarse con el progenitor irresponsable, violento, autoritario, solo el 47% de las mujeres españolas reciben pensión de jubilación frente al 97% del varón (según el informe de la UN Women), etc.

Igual que Steve Jobs, Facebook, Google, o Internet han revolucionado el mundo, creando sistemas paralelos que han hecho obsoleto el sistema tradicional… eso creo que hay que empezar a hacer para Proteger la maternidad: Empower Motherhood.

Crear un mundo nuevo de prosperidad y abundancia, de solidaridad, de respeto a la Madre Tierra, de libertad y paz, alternativo al capitalismo y al patriarcado.

Empezar por informar a las mujeres de la ley del divorcio, para que ni se casen, ni se embarquen, y buscar el camino legal para que la patria potestad la tenga la mujer.

Dar valor a su capacidad de dar vida, darles poderempower, (¡cómo me gusta esta palabra!).