Elecciones 2019 – Economía Espiritual: Un mundo sin soldados, sin guerras, sin ejércitos…

Hoy he pensado en las guerras.

He pensado en la imagen de los políticos que se atacan unos a otros.

Me he acordado de la peli La Delgada Línea Roja, de la que escribí una entrada.

He elegido una imagen de la película, la de la desesperación, el horror, el dolor profundo.

Es una peli de un mensaje profundísimo.

Lo absurdo de la guerra.

La forma en que nadie gana.

La forma en que todos los hombres con independencia del bando sufren igual, se rompen igual.

Todos somos uno.

He pensado qué mueve a un hombre a hacerse soldado. Soldado, es la profesión legal de asesinar al otro.

Me pregunto cómo es el corazón de un hombre que elige la profesión de matar a otras gentes, a familias, a niños, a ancianos.

Me pregunto cómo es el corazón del hombre que lanza bombas y destruye hogares, arte, ciudades.

Y, sin embargo, hay otra guerra más sutil, la de los bancos que ponen cláusulas abusivas y se quedan con las casas de las gentes corrientes, la de las empresas que se edifican sobre los sueldos humildes de muchas gentes, las que engañan a consumidores o a pacientes…

Hoy he pensado en la guerra sutil de los políticos, que genera bolsas de energía de muerte, envenenando el corazón de las gentes corrientes.

Las gentes corrientes pagan impuestos con sus sueldos corrientes. Y, una gran parte de estos sueldos, financia ejércitos, soldados, bombas, armas…

En la Nueva Tierra, no hay soldados, porque nadie quiere matar a sus hermanos.

En la Nueva Tierra, pues no hay fábricas de armas ni de bombas ni de aviones de guerra ni de barcos de guerra, porque nadie quiere fabricarlas, ni transportarlas, ni dispararlas, ni tirarlas sobre nadie.

En la Nueva Tierra, nadie obedece la cadena de mando, porque no hay cadena de mando, pues todos tenemos conciencia crística o búdica. No hay siervos, ni patrones. Todos somos reyes sentados en la mesa redonda, iguales en nuestra diversidad.

En la Nueva Tierra, el foco es la Verdad y la Vida.

La Economía Espiritual no financia la guerra, sino la paz, la equidad, el bienestar de las gentes corrientes de toda la Tierra.

 


 

Elections 2019 – Spiritual Economy: A world without soldiers, without wars, without armies…

I thought about wars today.

I have thought of the image of the politicians attacking each other.

I remembered the movie The Thin Red Line, about which I wrote an entry.

I’ve chosen an image of the film, that of despair, horror, deep pain.

It’s a movie with a very deep message.

The absurdity of war.

The way no one wins.

The way all men, regardless of the side, suffer the same, break the same.

We’re all one.

I’ve thought about what moves a man to become a soldier. Soldier, it’s the legal profession of murdering the other.

I wonder what the heart of a man who chooses the profession of killing other people, families, children, and the elderly is like.

I wonder what the heart of the man who drops bombs and destroys homes, art, cities is like.

And yet there is another, more subtle war, that of banks which put in mortgages, unfair terms and take away the homes of ordinary people, that of companies that are built on the humble salaries of many people, those that deceive consumers or patients…

Today I have thought of the subtle war of politicians, which generates sacks of energy of death, poisoning the hearts of ordinary people.

Ordinary people pay taxes with their humble salaries. So, a large part of these salaries, finances armies, soldiers, bombs, weapons…

In the New Earth, there are no soldiers, because no one wants to kill their brothers.

In the New Earth, therefore, there are no weapons, bombs, warplanes or warships, factories because no one wants to manufacture them, or transport them, or shoot them, or throw them on anyone

In the New Earth, no one obeys the chain of command, because there is no chain of command, because we all have a Christic or Buddic consciousness. There are no servants, no masters. We are all kings sitting at the round table, equal in our diversity.

In the New Earth, the focus is on Truth and Life.

The Spiritual Economy does not finance war, only peace, equity, the well-being of ordinary people throughout the Earth.