Espiritualidad: El hambre de amor del ser humano…

Lo que nos ocurre en la infancia es de alguna manera lo que nos permite desarrollar las alas para volar en la edad adulta.

Lo que nos ocurre en la infancia, se graba en nuestro cerebro como una huella endelebre, y afecta nuestra capacidad de amar, de aprender, de sentir alegría y al desarrollo de nuestra inteligencia.

Lo que nos ocurre en la infancia condiciona nuestra capacidad de ser padres, pues aquello que nos pasó afectará a nuestros hijos y a su vida.

El hambre de amor del ser humano se proyecta en el mundo generando desigualdad,  crueldad y  violencia. Buscamos sustitutos de amor en el trabajo, en el consumismo, en el placer, y nada del mundo exterior puede satisfacer este agujero negro de amor que todo lo traga.

Un niño sometido, maltrato, humillado, arrasado, inhibido, se convierte en un adulto infeliz, incompleto.

Así, los dictadores de la historia Hitler, Stalin, Mao, y muchos otros tuvieron infancias espantosas que los convirtieron en los monstruos que  fueron, y eso ocurre con todos nosotros.  Y, aunque, movidos por el deseo de una vida plena iniciemos el viaje del héroe indagando en nuestro interior, buscando la paz, la espiritualidad, la libertad, aquello que nos pasó nos acompañará a modo de  velo de tristeza por siempre jamás. El trabajo personal lleva toda una vida, y la impronta de la niñez es prácticamente imposible de borrar. En los casos de enfermedad, es como si se produjera un cortocircuito y algo se rompe dentro y no es posible restaurarlo.

En un mundo de suerte en los afectos, de respeto, libertad, no habría guerras, ni hospitales mentales, ni cárceles.

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Proteger la infancia, proteger la maternidad es el único camino que veo hacia la paz.

Cada ser humano es único. Nacemos con un temperamento  y no se puede cambiar. A este temperamento innato se van añadiendo capas a lo largo de la vida, como la religión, nuestras cualidades corporales, ser hombre o mujer, nuestra salud,  inteligencia,  nivel de vida, país donde nacemos y una de ellas tan o más importante que el temperamento es la suerte en los afectos o el estilo de apego que determina nuestro Eneatipo que tampoco cambia, nos acompaña durante toda la vida, y afecta junto con el temperamento a la forma en que nos relacionamos con los demás. Otra capa también muy importante es donde cristaliza nuestra personalidad, en salud, media o enfermedad.

Por tanto, nadie se licencia de la infancia sin alguna carencia afectiva. Las carencias afectivas, las relaciones de apego con los padres hacen que cada uno tenga un eneatipo y busque un sustituto del amor en algo externo, desempeñando un rol social diferente. Para unos el sustituto es el poder, para otros el cuidar, para otros la armonía, para otros el éxito profesional, para otros ser perfeccionista, para otros ser únicos y especiales, para otros estar permanentemente aprendiendo. Todas son maneras en las que cada uno busca un sustituto del amor del que careció. Y, ninguna nos dará la paz interior.

Por eso, es tan importante cambiar la educación, para sanar el niño interior, para practicar la meditación, para conocerse a sí mismo, y aceptar que las carencias fueron las que fueron, que nuestros padres a su vez, también tenían sus propias carencias, y que hicieron lo que pudieron. En la medida que uno conoce su eneatipo y acepta el compromiso personal de iniciar el Hero journey – el viaje del héroe, podrá conquistar el dragón interior y salvar a la damisela, que es la capacidad de tener un amor maduro. Es decir, enfrentarse a nuestra sombra, aceptar, con humildad, que todos tenemos una parte oscura a la que hay que llevar la luz,  y esa sanación o ese compromiso con sanar es el único que nos llevará a una relación igualitaria con  otra persona.

Primero llenar nuestra copa de amor hacia nosotros mismos, para elevar nuestra vibración y así atraer a otra alma buscadora, que también haya iniciado el viaje espiritual.

Cuando uno disfruta de su propia compañía, de la serenidad, del silencio y de la paz interior, el amor no surgirá desde la necesidad de calmar las carencias afectivas, porque no hay necesidad del otro. Las carencias afectivas son las que conducen a un callejón sin salida, cuanto más grandes más atrapados.

Muchas veces leo opiniones  que consideran  el mito del amor romántico, como una de las semillas de la violencia de género. Para mí el mito del amor romántico es símbolo de un proceso interior donde se equilibra la parte femenina y masculina de cada uno. Cuando el encuentro con el otro se produce desde las carencias afectivas, desde el hambre de amor, desde el agujero negro interior que todo lo traga, entonces, sí lleva a la subordinación tanto de hombres, como de mujeres, porque son dos almas perdidas, en profunda soledad que buscan en el otro calmar el hambre de amor.

Entonces, sin la urgencia de ese hambre de amor, y sintiéndonos plenos en nuestra propia compañía, solo dejaremos entrar en nuestras vidas un amor completo, que tenga los tres amores. Nuestro profundo amor hacia nosotros mismos, nos ayudará a no conformarnos con menos.  Eros, el amor físico, la atracción, ágape el que te cuiden, se preocupen por ti, por tu genuino bienestar y philia, la amistad, pasarlo bien, reírse mucho, hablar mucho, que pase el tiempo sin darse cuenta. Los tres son igual de importantes. Si falta alguno…la relación se muere.

El Hero journey se suele iniciar tras una pérdida, de un amor, de la salud, de un trabajo, de un ser querido. Entonces a las bravas tienes que enfrentarte a tu oscuridad.

Aunque, no tendría que ser así si la educación en lugar de primar el conocimiento, la parte racional, la masculina,  incluyera también la parte emotiva y la instintiva.

Según Jung el proceso de individualización es un proceso vital, que necesita toda una vida para ser recorrido. Sin embargo, no todas las personas son capaces de cerrar el círculo y se quedan estancadas en los estadios más primitivos.

Cuando el ser humano siente la profunda soledad de su hambre de amor, sus tres centros se desequilibran, pensamiento, sentimiento y acción. El equilibrio es una mente silenciosa y meditativa, un corazón rebosante de amor a uno mismo, que desborda en luz hacia los demás, y un cuerpo equilibrado, sano, y cuidado. El meditador tarde o temprano, como dice OSHO llega al corazón. Cuando uno ha llegado aunque sea un instante a ese lugar de paz, su recuerdo le da fuerzas para volver a estar en ese lugar de silencio, serenidad, y libertad, lejos del mundanal ruido.

Por la sanación del corazón humano, por encontrar el camino que calme el hambre de amor del mundo.

 


 

Spirituality: The hunger of love of the human being…

What happens to us in childhood is somehow what allows us to develop the wings to fly in adulthood.

What happens to us in childhood, is engraved in our brains as an indelible mark, and affects our ability to love, to learn, to feel joy and to the development of our intelligence.

What happens to us in childhood conditions our ability to be parents, for what happened to us will affect our children and their lives.

The hunger of love of human beings is projected into the world, generating inequality, cruelty and violence. We seek substitutes for love at work, in consumerism, in pleasure, and nothing from the outside world can satisfy this black hole of love that swallows everything.

A child subdued, mistreated, humiliated, razed, inhibited becomes an unhappy, incomplete adult.

Thus, the dictators of history Hitler, Stalin, Mao, and many others had dreadful childhoods that made them become the monsters they were, and that is the case with all of us.  And although, moved by the desire for a full life, we begin the hero journey digging within us, seeking peace, spirituality, freedom, that which happened to us will accompany us as a veil of sadness forever and ever. Personal work takes a lifetime, and the imprint of childhood is virtually impossible to erase. In cases of illness, it is as if a short circuit occurs and something breaks inside and it is not possible to restore it.

In a world of luck in affection, of respect, freedom, there would be no wars, no mental hospitals, and no prisons.

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Protecting children, protecting motherhood is the only way I see to peace.

Every human being is unique. We are born with a temperament and it can’t be changed. To this innate temperament layers are added, throughout life, such as religion, our bodily qualities, being male or female, our health, intelligence, standard of living, country where we are born and one of them as or more important than temperament is luck in the affections or the style of attachment that determines our Eneatype which does not change, accompanies us throughout our lives, and affects together with temperament the way we relate to others. Another very important layer is where our personality crystallizes in health, medium or disease.

Therefore, no one leaves childhood without some affective deprivation. Affective deficiencies, attachment relationships with parents, make everyone have an Eneatype and seek a substitute for love in something external, playing a different social role. For some, the substitute is the power, for others to look after others, for others harmony, for others professional success, for others to be perfectionist, for others to be unique and special, for others to be permanently learning. They are all ways in which each seeks a substitute for the love he devoid of. And, none of them will give us inner peace.

For this reason, it is so important to change education, to heal the inner child, to practice meditation, to self – know, and accept that our emotional deficiencies were those that were, that our parents at the same time, also had its own emotional shortcomings, and they did what they could. To the extent, that one gets to knows its Enneatype and accepts the personal commitment to start the Hero journey, can conquer the inner dragon and save the damsel, that is the ability to have a mature love. That is to say, to confront our shadow, to accept with humility, that we all have a dark side to which we have to bring the Light to, and that healing or that commitment with healing is the only path that will take us to an egalitarian relationship with another person.

First fill our own cup with love for ourselves, to raise our vibration and attract another seeker – soul, who has also initiated the spiritual journey.

When one enjoys its own company, serenity, silence and inner peace, love will not arise from the need to soothe affective deficiencies, because there is no need for the other. Affective deficiencies are what lead to a dead end, the bigger the more trapped.

I often read opinions that regard the myth of romantic love as one of the seeds of gender-based violence. For me the myth of romantic love is a symbol of an inner process where the feminine and male part of each one is balanced. When the encounter with the other occurs from the emotional deficiencies, from the hunger for love, from the inner black hole that swallows everything, then, it does lead to the subordination of both men and women, because they are two lost souls, in deep loneliness who seek the other to calm the hunger for love.

So, without the urgency of that hunger for love, and feeling full in our own company, we will only let into our lives a complete love, that which has the three types of love. Our deep love for ourselves will help us not settle for less.  Eros, physical love, attraction, agape, cares about you, for your genuine well-being and philia, friendship, having a good time, laughing a lot, talking a lot, that time passes by, without realizing it. All three loves are equallly important. If anyone is missing…The relationship ends dying.

The Hero journey is usually initiated after a loss, of love, of health, of a job, of a loved one. Then you have to face your darkness.

Although, it should not be like this if education instead of giving priority to knowledge, to the rational part, to the male part, also included and valued the emotional and the instinctive part.

According to Jung the process of individualization is a vital process, which needs a lifetime to be traveled. However, not all people are able to close the circle and are stuck in the most primitive stages.

When the human being feels the deep loneliness of his hunger for love, his three centers become unbalanced, thought, feeling and action. Balance is a silent and meditative mind, a heart brimming with self-love, which overflows in Light towards others, and a balanced, healthy, and properly cared, body. The meditator sooner or later, as OSHO held, reaches the heart chakra. When one has been even a moment in that place of peace, its memory gives us strength to be again in that place of silence, serenity, and freedom, far from the worldly noise.

I wish from the deepest of my soul, that one day the human heart heals, and finds the way to calm its hunger for love.