El Blog “No me quieras tanto”

Hoy quería dedicar esta entrada al Blog “No me quieras tanto”.

Sus primeras entradas son de hace ya, muchos años, del año 2008. Lleva más de 194.000 visitas, de todas partes del mundo de habla hispana.

“No me quieras tanto”, es un blog, cálido, con colores suaves, símbolo de un  abrazo imponente a aquellas mujeres que han vivido tiempo en el campo de concentración de la violencia patriarcal.

Como no puede ser de otra manera, no hay mejor experta en violencia patriarcal que quien ha estado en el infierno y ha encontrado la salida. No hay mejor experta que quien ha sufrido en la intimidad del hogar, y después en la esfera pública del patriarca Estado, con sus intereses, hipocresías, y obstáculos a la libertad y dignidad de las mujeres, que pregona nuestra Constitución, pero que en muchos aspectos es papel mojado. Por eso, al leer  “No me quieras tanto”, encuentras comprensión, sinceridad, y calor.

Las mujeres a lo largo de nuestra vida, sufrimos muchos tipos de violencia patriarcal de diferente intensidad, baja, media, y extrema. La violencia extrema que lleva al punto de no retorno del riesgo de la propia vida, pasa toda una gama de violencias medias y bajas, que van llenando el vaso poco a poco, hasta que se desborda. ” Y, en ese momento, de violencia extrema, una está sola, perdida, sin rumbo, y necesita una mano amiga, que es una luz en la oscuridad, y eso es lo que aporta el Blog “No me quieras tanto”, con sus artículos, sus libros y sobre todo, con la exhaustiva recopilación de links a organismos, otros Blogs, y centros de ayuda.

Su editora lleva acumulada una extensa formación en violencia patriarcal, y esto es lo que se percibe al explorar su Blog “No me quieras tanto”.

“No me quieras tanto”, es una guía recopilada con amor, paciencia, dedicación, y altruismo, dedicada a esas mujeres que sufren en silencio ante la mirada impasible de una sociedad, que al mirar hacia otro lado, es cómplice de la esclavitud, la tortura, y el dolor, de miles de mujeres en todo el mundo.

Gracias, gracias, gracias, “No me quieras tanto”.