Economía Espiritual: Abundancia para todos.

Abundancia…

La Madre Tierra es abundante, bella y diversa.

Armonía, colaboración, generosidad, color..

Sugiere descanso, relajación, fluidez, pureza.

Un lugar abundante suele estar ordenado, limpio, rebosante de dignidad, y belleza.

Si uno tiene abundancia tiene tiempito para ordenar, para mantener limpio, tiene recursos para reponer lo que se estropea – dignidad. Vive con decoro.

Y el conjunto es bello, armónico.

Aplica a una vida humana, a una empresa, a una casa, a un país, una ciudad…

La abundancia hace innecesaria las prisas, la preocupación, el miedo, la ansiedad. Florece la mente silenciosa, el corazón limpio, el cuerpo sano.

Tener tiempo…

Tiempo para pasear, compartir, amar, cuidar, disfrutar, reír…

Tiempo para estar con la Madre Tierra.

Tiempo para la contemplación y la meditación.

Tiempo para no hacer.

Tiempo para hablar, escuchar, leer, contar cuentos, hacer rosquillas.

Tiempo para las risas, para la alegría.

Tiempo para descansar.

Tiempo para una vida slow.

Tiempo para desarrollar los talentos.

Tiempo para tener flores en tus ventanas.

Tiempo para el huerto y el telar.

Tiempo para disfrutar de los colores del otoño, el olor a flores de la primavera, arrebujarse entre las mantitas en invierno con un té calentito, y en verano…. sentir la brisa marina, disfrutar de los cielos azules.

Tiempo para la vida.

La Economía Espiritual tiene este destino, el respeto y cuidado de la Madre Tierra, y la abundancia de todos.

 


 

Spiritual Economy: Abundance for all.

Abundance…

Mother Earth is abundant, beautiful and diverse.

Harmony, collaboration, generosity, color…

Suggests rest, relaxation, fluidity, purity.

A bountiful place is usually tidy, clean, brimming with dignity, and beauty.

If one has abundance there is time to order, to keep clean, one owns resources to replace what is spoiled – dignity; lives with seemliness.

And the ensemble is beautiful, harmonious.

It applies to a human life, to a company, to a house, to a country, to a city…

Abundance makes unnecessary haste, worry, fear, anxiety.  A silent mind, a clean heart, a healthy body, flourishes happily.

Time…

Time to walk, share, love, care, enjoy, laugh…

Time to be with Mother Earth.

Time for contemplation and meditation.

Time for no action.

Time to talk, read, tell stories, cook.

Time for laughter, for joy.

Time to rest.

Time for a slow life.

Time to develop our talents.

Time to have flowers in your windows.

Time for the orchard and the loom.

Time to enjoy the colors of autumn, the smell of spring flowers, wrap up with blankets while sipping a warm cup of tea, and in summer… feel the sea breeze, enjoy the blue skies.

Time for life.

The Spiritual Economy has this destiny, the respect and care of Mother Earth, and the abundance of all.