Custodia compartida impuesta.

Las comunidades autónomas se lían a imponer la custodia compartida, pero ninguna habla de las implicaciones subyacentes, que deberían ser salvadas previamente.

Por ejemplo:

  • ¿Por qué no se habla de la pobreza de las mujeres post divorcio?
  •  Se habla de la custodia compartida alegremente, sin considerar que significa NO PAGAR PENSIÓN de ALIMENTOS.
  • Según el informe de UN Women del 2015 sobre la situación de las mujeres españolas, alrededor del 40% reciben pensión de jubilación, frente al 97% de los hombres. Entonces, ¿Qué pasa con estas mujeres, como yo misma, que no formamos parte de este 40%? Parece ser que a nadie le importa si vivimos, o morimos, o comemos o no.
  • Los sueldos de las mujeres suelen ser inferiores.
  • Las reducciones de jornada, las excedencias laborales por maternidad las siguen haciendo las mujeres.
  • ¿Por qué se evita hablar de qué el vínculo primario se establece con la madre y del enorme impacto de por vida que supone la custodia compartida en el sentido de separar al niño de la madre especialmente cuando es muy pequeño?
  • ¿Cuál es la opinión de los menores a todo esto?
  • ¿Por qué no se habla de que se sacrifican los derechos de los menores en el altar de los derechos del padre?
  • ¿Cuál ha sido antes del divorcio el progenitor que ha asumido el cuidado de la menor, y por tanto, ha renunciado parcial o totalmente a carrera profesional?
  • Se habla de custodia compartida, y se nos olvida que muchas veces va de la mano de SAP, porque es la estrategia de muchos padres que no han asumido el rol del cuidado hasta que llega el divorcio, y usan esta opción para no pagar pensión, o para quedarse con la vivienda familiar, para seguir oprimiendo a la mujer.
  • ¿Por qué no se dice ALTO y CLARO que después del divorcio, el hombre se queda con su carrera, su pensión, su nivel salarial, y la mayoría de las veces lo edifica con el sacrificio y dedicación de la mujer que realiza el trabajo no remunerado familiar?
  • ¿Por qué no se acepta que la dedicación de las madres cosecha un poderoso vínculo emocional con los hijos, y que por mucho SAP, mucha custodia compartida, el afecto no se impone, y a la fuerza se consigue una cosa, el rechazo y el odio?

En el artículo, “Los jueces deciden la custodia a espaldas de los menores” Yolanda Martos Wensell revela como la justicia más ciega y sorda que nunca, ignora las opiniones y deseos de los niños de no relacionarse con el progenitor violento y se convierten en cómplices de éste al tener su misma ideología sobre la violencia de género machista, poniendo en riesgo la vida, la dignidad de los niños, y su derecho a vivir en paz libres de violencia.

Sonia Vaccaro, experta en victimología y violencia de género, coautora del libro “El pretendido síndrome de alienación parental”. Artículos  “La falacia de la custodia compartida” y   La infancia detrás de la falacia de la custodia compartida.  Escribe Sonia sobre la desigualdad en el reparto de funciones, sobre SAP, pero me gusta especialmente la parte en la que reflexiona

“Acerca de la constitución del psiquismo

En este estadio la única autonomía que la criatura humana posee es la de respiración. La dependencia es absoluta hacia quien materna (o cuidador/a primaria), a quien reconocerá por la voz o sus “sonidos”, sus olores y el contacto con la piel al amamantar (Teoría del apego, J. Bowlby).

Resumiendo, se podría afirmar que la identidad de una criatura, su constitución como individuo/a,  se forma desde el entorno: a través de un ambiente estable, confiable, sólido y armónico. Desde sus objetos: lo que la niña o el niño van sintiendo como propios, aquello que va conformando “su mundo”. Sus olores, sus colores, el ambiente que lo rodea, aquel espacio que puede recorrer con los ojos cerrados y del cual se va apropiando cuando comienza a llevarse los objetos a la boca, cuando los coge al comenzar a andar, cuando los cambia de lugar y los colecciona a medida que crece. Todo esto es lo que le brindará seguridad y le permitirá crecer y ser él/ella mismo/a. Le permitirá conocerse y diferenciarse de otros y otras. Es aquello que llamamos subjetividad. Lo que le brinda identidad, lo que le permite sentirse “idéntica/o a sí misma/o”

El afecto incondicional de quienes le rodean, saberse querido pase lo que pase y haga lo que haga, saberse comprendido y con permiso para equivocarse. Saberse protegido y cuidado. Saberse respetado. Todo esto es lo que hará que comprenda, que quiera, que se acepte, que respete, que adquiera seguridad y equilibrio.

Si este universo se “fractura” -a partir de ser impuesto – entre 2 casas, dos cuartos, dos barrios, dos ciudades (a veces 2 países!), y entre 2 criterios opuestos (no diferentes o distintos, sino contrarios), hemos de saber que el carácter esquizoide será un rasgo presente en estas criaturas, además de la ansiedad confusional, la culpa y el sentimiento caótico prevalente.

Crecerán niños desorientados, desbordados, con tendencia a la melancolía, con necesidad de un entorno estable que brinde seguridad, niños y niñas con dualidad e indecisión. Seres que crecerán en el caos y la esquizoidia, con dobles mensajes,  criaturas que se sentirán objetos de uno y otro progenitor, criaturas que se sentirán objetos y no personas y que crecerán enajenadas de sus deseos “por Ley”. Creer que otorgar la mitad de la custodia de cada hijo o hija a cada uno de los progenitores (sin considerar la historia de cuidados previos de cada cónyuge), es ser ecuánime y “justo”, es no considerar el requisito mínimo que la infancia necesita para desarrollarse: el orden, la estabilidad, un entorno continente y predecible. Es negar que el conflicto se va a perpetuar,  mediatizado ahora a través de la justicia.”

Asociación Custodia en positivo:

Estamos viviendo una época oscura.
Continuamente mueren mujeres a mano de sus maltratadores.
La mujeres maltratadas está sufriendo un maltrato no sólo por parte de sus parejas o exparejas, sino un maltrato institucional, por parte de los juzgados y las administraciones que las silencia y las castiga.
Estamos presenciando cómo se arranca a los menores de sus madres sin tener en cuenta sus auténticas necesidades, poniéndolos en manos de sus maltratadores, abusadores, a través de sentencias no razonadas, con total impunidad.

Nuestra asociación lucha CONTRA LA CUSTODIA COMPARTIDA IMPUESTA POR VÍA JUDICIAL SIN ACUERDO ENTRE LAS PARTES, porque entendemos que es una forma más de violencia de género. Lejos de ser una medida igualitaria o progresista, se trata de un sistema reaccionario que potencia un machismo feroz, que tiene como fin el dominio de la mujer a través de este régimen, puesto que la realidad nos demuestra que detrás de esta fórmula cuando no hay acuerdo, se esconde un maltrato, un deseo de venganza, o un interés económico.

Nuestros niñas y niños necesitan al padre y a la madre para un correcto desarrollo y no es nuestra pretensión privar a los menores de la figura paterna. Entendemos que aquellos padres verdaderamente amantes de sus hijos e hijas, son aquellos que desean lo mejor para ellos, y por tanto abogamos por fortalecer ese vínculo de forma sana, sin que los menores sufran por ello un perjuicio que les condicione de por vida.

La custodia compartida divide a los pequeños, que son los más vulnerables e indefensos, y son utilizados como objetos partidos por la mitad, para fines meramente egoístas, convirtiéndoles en victimas del progenitor que les usa y del sistema que protege los derechos del varón, por encima de los derechos del niño.

Por ello, entendemos que es fundamental que se conozca la posición de los principales partidos ante la violencia de género, la protección de la mujer y de los niños, y más concretamente la posición de cada uno ante la custodia compartida impuesta, es decir, la otorgada por un juez, cuando la pida una de las partes, aunque la otra parte no esté de acuerdo.

Esta vía recogida en el art. 92.8 del actual Código Civil está siendo el coladero de casos estremecedores donde las principales víctimas son los niños y niñas, y en segundo lugar sus madres y todo su entorno familiar, que son amenazadas con perderles al tratar de defenderlos para que no se les prive de su infancia, y de su derecho fundamental a tener un correcto desarrollo de su vida y su personalidad.

Ana María Pérez del Campo, Presidenta de la Federación de Asociaciones de mujeres divorciada y separadas, en el artículo expresa su opinión acerca de la custodia compartida, con la que estoy plenamente de acuerdo.

“De manera especial hay que poner el acento en el apartado número 15 del programa electoral de Ciudadanos, cuando pretende extender a los cónyuges separados las “medidas concretas que garanticen la custodia compartida”, comprometiéndose a “ promover una ley de custodia compartida”, lo que supone sin género de dudas una custodia compartida impuesta. Dejando a un lado el interés más necesitado de protección de los menores.
Esta modalidad de custodia impuesta no se contempla en países europeos, porque la imposición, solo garantiza el aumento de los conflictos, de los litigios y como es obvio a consecuencia de ellos, graves perjuicios para los hijos, como, normas educativas contradictorias entre ambos progenitores, la ausencia de rutina que confiere seguridad y confianza a los pequeños, sin dejar de lado que en semejante custodia se suele utilizar a los hijos como armas arrojadizas. En el caso de la violencia de género esas custodias se convierten en las vendetta más utilizada del agresor machista contra la mujer. La experiencia de las perversas consecuencias para los hijos ha sido constatada en comunidades aforadas, que disponen de custodia compartida impuesta, como Valencia o Aragón.

Comparto las reflexiones sobre Consuelo Barea en su libro “Los inconvenientes de la custodia compartida”:

  • ¿Qué pasa cuando hay o existe la sospecha de violencia familiar o abusos?
  • ¿Qué pasa cuando los hijos son muy pequeños?
  • ¿Qué pasa si los salarios y por tanto, niveles económicos son diferentes?
  • ¿Qué pasa si para llevarla a cabo se delega el cuidado en la nueva pareja o en los abuelos?
  • ¿Qué pasa si no hay diálogo y cooperación o si ha habido una situación post-separación conflictiva?
  • ¿Qué pasa si la ideología y creencias educativas son diferentes?
  • ¿Qué pasa si carecen de habilidades parentales?

“…la custodia compartida es recomendable para una minoría de familias separadas. Pero solo podría imaginármela en un mundo ideal futuro en el que la igualdad fuera la norma auténtica de convivencia privada y pública, la violencia de género fuera una patología social erradicada y la situación socioeconómica fuera buena en general. Pero en este mundo, aquí y ahora, las cosas no suelen ser así.
(…) Aquí y ahora hay violencia y desigualdad. El backlash sexista arremete de forma especialmente cruenta sobre las madres que se atreven a denunciar a los padres maltratadores y abusadores, delitos muy difíciles de probar en la práctica. Ellos para castigarlas, seguir controlando y pagar menos, luchan por la custodia y por las leyes que se la garanticen, bajo el pretexto de una igualdad mal entendida. En medio están los niños, viendo, oyendo o sufriendo en primera persona la ira o el abuso de un hombre que se cree con derecho a esa conducta y a los privilegios que exige. Los largos y complicados litigios por la custodia en muchas ocasiones ocultan esto, son el campo de batalla final del machismo, y por desgracia el instrumento actual de maltrato bendecido por la justicia cuanta ésta (más ciega que nunca) premia a estos padres con un contacto en el que la pesadilla vuelve a empezar para el niño”

El libro de Consuelo Barea “Los inconvenientes de la custodia compartida impuesta” recopila la evolución de otros países que han tenido que retractarse, y reconocer, que la custodia compartida, no es recomendable para el desarrollo óptimo de la infancia, apoyando a los niños y enfrentándose con valor a las presiones del poderoso lobby de asociaciones de padres.

Soledad Muruaga en su artículo Custodia Compartida Obligada, otra forma de Violencia de Género habla de que detrás del movimiento pro-custodia compartida impuesta….

Por otro lado, en los últimos años venimos constatando, un fenómeno “neomachista”, reaccionario y preocupante, iniciado en EEUU y que ha llegado a instalarse en nuestro país con gran virulencia y poderío mediático. Se trata de un contramovimiento, que, bajo un discurso engañoso, de medias verdades y de “vender” en los medios de comunicación que defienden la igualdad entre padres y madres, en realidad se dedican a deslegitimar y boicotear las recientes políticas y leyes de Igualdad entre mujeres y hombres y la Ley contra la Violencia de Género. Este contramovimiento machista, está compuesto por hombres que pertenecen a Asociaciones de Padres Separados y por mujeres allegadas a ellos por lazos afectivos o familiares. Muchos de sus miembros, que están juzgados y condenados por malos tratos, junto a otras personas que les apoyan, desempeñan puestos de influencia y responsabilidad social, tales como políticos/as, periodistas y magistrados/as, lo que les permite un fácil acceso a los medios de comunicación desde los que lanzar continuos mensajes de su misógina “idea de igualdad”. Son mensajes con trampa, que fácilmente pueden llegar a confundir a la ciudadanía con sus “medias verdades”, su distorsión de los datos, así como sus discursos y escritos pseudo igualitarios. Estos colectivos, presionan mediática y machaconamente a nuestras Instituciones para conseguir la imposición judicial de la Custodia Compartida obligada, aún en contra de la voluntad de una de las partes, generalmente con la oposición de las madres. Ya han logrado imponer sus tesis neomachistas en las Leyes que se han aprobado en algunas CCAA, como Aragón y Cataluña. Las razones que esgrimen para imponer la Custodia Compartida obligada por un juez o jueza, están basadas en una supuesta defensa de la igualdad entre los sexos, así como de acabar con la injusticia de “expoliar” a los hombres de sus hijos/as y de sus posesiones.”

Curiosamente cuando el interés por la igualdad que dicen defender estos grupos de padres es solo desde el divorcio.

todo el período anterior, el que abarca los x años de vida en común, en los que mayoritariamente las mujeres son las máximas responsables de los hijos e hijas y de sus cuidados,”

Saliendo a la luz en el momento del divorcio…

” las desigualdades más invisibilizadas de la relación, cuando muchas mujeres se hacen conscientes de la utilización de su tiempo durante la convivencia, del gran porcentaje que han dedicado a los cuidados de “los otros”, en detrimento de su promoción laboral y, por tanto, de su menoscabo económico actual…”

Y, no es hasta ese momento del divorcio en que se descubre que su trabajo de reproducción no tiene valor económico, ni valor social para la sociedad patriarcal y que las supuestas leyes de igualdad son papel mojado cayendo en la cuenta de que se ha quedado con una mano delante y otra detrás, pues ya no hay renta vitalicia y a nadie le importa.

“(…) suele ser el terrible momento de enfrentarse, sin autoengaños, a una sociedad que, en el fondo y en lo colectivo, no ha dejado de ser profundamente machista.”

Y, no solo al orden patriarcal no le importa la desigualdad económica de la mujer y su vulnerabilidad, sino que su impacto traumático sobre los niños les da igual, pues tristemente solo está interesado en preservar los derechos del padre violento.

“Según la Teoría del Apego, el sentimiento de seguridad de los/as menores depende de la seguridad de su vínculo con sus figuras de apego tempranas y la calidad de estas relaciones sirve como modelo de relación en su vida adulta. Las circunstancias conflictivas dentro de la vida en dos hogares con criterios opuestos, impiden el desarrollo de un sentimiento de confianza o seguridad. Se ha comprobado que los niños y niñas expuestos/as a relaciones conflictivas o violentas entre su padre y su madre, suelen responder ante las dificultades con alto grado de estrés y tienden a ser más agresivos con sus iguales.”

La batalla judicial, la situación altamente conflictiva después del divorcio puede desencadenar,

“La depresión y baja autoestima que se genera en la mujer tras una separación conflictiva y una custodia compartida obligada, le resta seguridad y asertividad en las tareas de crianza con sus hijos e hijas. La situación de conflicto permanente con su expareja, lleva a que la madre esté en mayor riesgo de presentar síntomas de estrés postraumático y, por ello, tengan una peor calidad en las relaciones con el hijo o la hija”


Otras fuentes de interés:

La custodia compartida se concede ya en una de cada cuatro rupturas

VIOLENCIA ABUSOS Y CUSTODIAS DE HIJOS/AS. – Blog de Graciela Dora Jofré.

Child Custody Justice – Lundy Brancroft

El PP asegura en un documento que la custodia compartida reduce la violencia de género.

“La custodia compartida no puede determinarse como norma general en un país en el que el 70% de los casos de violencia machista no se denuncia” Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas.

Ana María Pérez del Campo, presidenta de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas, “la custodia compartida se está imponiendo lo quiera o no una de las partes, lo que en derecho comparado no existe. Países como Francia, Inglaterra o Alemania han desterrado la imposición y sólo la aplican cuando la solicitan conjuntamente los dos progenitores y después de pasar por una serie de requisitos”. “Su imposición es el mayor ataque que se puede hacer a la ley de divorcio y sirve para que mantener la dominación de la mujer”

Ante la custodia compartida, consideraciones de “Mujeres Juristas Themis”