A veces…no me quedan fuerzas para seguir.

Hoy me siento derrotada, hundida, exhausta, triste, vacía, impotente.

Cuando la gente, me dice que tenía que haberle dejado antes, no sé si me dan ganas de reír o de llorar. Las mujeres víctimas de violencia de género sabemos que te metes en el agujero y cada vez te hundes más, y cuando reúnes fuerzas para salir te encuentras con que la justicia, y gran parte de la sociedad está al lado del maltratador.

Hoy estoy agotada de defenderme. Él denuncia y denuncia y presenta testigos ridículos que son escuchados cuando el sentido común dice que su testimonio no aporta nada.

Hoy me siento como si fuera una persona de color en una plantación, a la que le dan latigazos, en los años de esclavitud.

¡Qué cansada estoy del antes y del ahora!

Me gustaría que acabara esta pesadilla, que mis hijos y yo seamos libres y podamos vivir en paz. Pero es una cadena perpetua donde todo se enreda y enreda, y te dán por todos lados.

Las vías del maltratador no tienen fin..SAP, declararse insolvente, exigir mediación, puntos de encuentro.

Qué cansada estoy….